domingo, 15 de septiembre de 2013

Que el tiempo me cure pronto.

Pensaba que había luchado lo suficiente por él, pero en realidad no he hecho nada. No me esforcé por competir en condiciones contra aquella chica. Simplemente me rendí y dejé actuar al tiempo, pero éste le ha dado a otra chica en la que pensar. ¿Dónde quedó todo lo que vivimos, a pesar de haber ocultado algo tan grande como mis sentimientos?
Pero... me alegra haber abierto los ojos. Tengo que reconocer mi catastrófica derrota. Ahora nada volverá a ser igual. Sin embargo, me alegro que ella le haga feliz ahora (seguro que la ruptura con su ex le debió doler). Me alegro que así sea.
Sé que es un buen chico y que no tenía intenciones de hacerme daño. Asumo esta culpa. La culpa de ser egoísta. La culpa de haberle querido en silencio y no haberlo compartido con él cuando era el momento.

Llevo casi un año sin hablarle en persona, un mes sin escribirle y un día sin verle, y aún así, sigo echándole de menos...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Razón sinónimo de opresión.

A veces hay un miedo irrefrenable que te impide seguir adelante con un plan. Lo sé por experiencia. ¿Que cuál es mi miedo más grande? Estar sola.
Pensar siempre ha ido en contra del corazón pero, aunque a veces tenga razón, el corazón nunca te traiciona. Cuando sientes con mucha fuerza que debes hacer algo para que ese miedo no vaya a más, el corazón te guiará por el mejor pero difícil camino. Sin embargo, la razón, pensar en las consecuencias, se antepone y no haces más que hacerle caso y, sin previo aviso, te sientes más sola de lo que estabas al principio.