martes, 29 de noviembre de 2011

¡HASTA PRONTO!

Ejem, sé que hacía mucho que no posteaba, pero esque ando algo liada con estudiar. He tomado un poco de tiempo ahora, aprovechando que hay "huelga" y que no tengo obligación de ir (porque a las que tengo que ir las aprobé en septiembre, por tanto, no hay necesidad de asistir), voy a escribir sobre mis proyectos en mente que espero poder cumplir pero que aún no sé cuándo se hará posible. De momento, lo que quiero es empezar un blog-diario en donde os cuento un poquito de mi vida, como llevo haciendo todos estos años en Twitter, Blogger, etc, y subir post de moda y tal. Todo esto se debe a que llevo un montón de tiempo (creo que hará medio año ya) en que empecé a seguir blogs de moda (en silencio xD) y a ver vídeos tutoriales de YouTube sobre maquillaje, ropa, complementos, peluquería, en general belleza, y esque ¡me encantan!, así que, me he preguntado ¿por qué no yo? Aún tengo que pensar mucho qué nombre le pondré, asíque, se aceptan sugerencias de cualquier tipo. Ya a partir de vuestra ayuda con toda vuestra imaginación e ideas saco la mía :) (Para sugerencias y tal, mandármelas por Twitter o bien por aquí)
Se me ha ocurrido empezarlo, más o menos, a principios de mayo, cuando acabe el bachillerato y la selectividad y etc, etc.
Bueno, pues eso. En este blog me despido (al igual que en los muchos otros que tengo, jajaja) y que espero que os guste lo que tengo en mente (no es lo único que tengo, pero ya lo iréis sabiendo poco a poco), y que y que también espero poder cumplirlo, aunque cada vez me veo más animada y con ganas :) ¡hasta pronto!

viernes, 4 de noviembre de 2011

Investigadora

A tan sólo dos pasos de mi puerta se encuentra la suya. Todas las mañanas procuro salir un poco antes de la hora para poder encontrármelo cara a cara y preguntarle cómo le fue el día anterior o qué le deparará el día presente.
Llevo una semana sin verle. A veces observo por la mirilla, por si alguien sale o entra en su casa. Él vive con su madre y su hermana pequeña de tal sólo doce años. Pero ninguno sale, ni siquiera la más enana de la casa. Esta vez, tampoco vi nada.
Muy a mi pesar, cogí la mochila que siempre dejo en la entrada del piso y guardé el móvil y el monedero (cosas imprescindibles para el último día de trabajo de la semana).
Como investigadora, estaba en todo mi derecho a averiguar por qué, desde hace una semana, ningún componente de su familia abandona la morada. De repente, me veo parada en frente de su puerta. Unas ganas terribles de alzar el puño y llamar me recorren el cuerpo y mente. Justo a tiempo, el corazón me dice que hoy podrían haber salido un poco antes: ya sea porque tienen médico y tienen que ir los tres, o que, simplemente, se hayan ido a pasar el fin de semana en su pueblo.
No hay nada como un trabajo bien hecho: que tu jefe te dé la enhorabuena por el nuevo artículo publicado y que te manden hacer una investigación a Bélgica. ¡Adoro viajar!
De nuevo en casa, me encuentro con que el felpudo de su puerta no está. Desconcertada, me acerco cuidadosamente. La puerta se encontraba torneada, así que decidí abrirla con sumo cuidado.