sábado, 14 de agosto de 2010

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 12 -

Él miró a su reloj y por su expresión supe que era bastante tarde.
- Nicole, será mejor que vayamos a desayunar, son las 12:00!
- Sí, será mejor.
Nos levantamos y fuimos a la cocina. No había nadie. Nick empezó a buscar por toda la casa, pero estaba vacia.
-Qué raro...
- ¿Qué ocurre?
- No hay nadie...

<<¿Cómo! ¡Me voy a quedar a solas con Nick? ¿En su casa!>>
- ¿Dónde están?
- Mira, ahí hay una nota -empezó a leerla- ¡Mierda! ¡No me acordaba de la entrevista! -yo ni me acordaba que eran famosos.
Ví que fue corriendo a su cuarto.

- ¡Eh! ¿Adónde vas? -pregunté molesta.
- Hazte el desayuno, debo prepararme para ir.
- ¡No me irás a dejar aquí sola! ¡Qué poca hospitalidad...! -Se fue acercando- ¿¡Así tratas a tus...?! -me tapó la boca con la mano.
- ¿Quieres dejar de decir bobadas? ¡Tienes que desayunar! ¿No pretenderás venirte conmigo sin comer? -eso me impactó. Arqueé una ceja.
- ¿Contigo? ¿No me digas que tengo que ir contigo a la entrevista?
- ¡No querrás quedarte aquí sola! -imitó mi tono de antes. Me crucé de brazos.
- ¡Vale, vale! Iré... -fruncí los labios.
- Así me gusta -sonrió y se fue corriendo a cambiarse.
Le observé unos instantes mosqueada pero, no podía hacerlo. Puse mi mejor cara y empecé a buscar algo de comer.


Terminé de desayunar como pude y ayudé a Nick a arreglarse. Se veía tan alterado que se puso la corbata de manera extraña asíque le eché una mano. Se veía tan adorable cuando se ponía así... Un momento... ¿He dicho, lo que creo que he dicho?
Nos veíamos como un matrimonio, la mujer ayudando al marido en su primer día de trabajo.
- Y ya tenemos el nudo echo...
- Gracias... -le miré a los ojos.
Parecía como si el tiempo se hubiera parado. Esa conexión de miradas se me hacía eterna pero agradable, muy agradable. En lo que pude reaccionar, me di cuenta que, como en la mayoría de las situaciones, estábamos a escasos centímetros; y no sé si es por razones humanas, pero nuestras bocas quedaron entreabiertas. Nick empezó a jugar con la mirada alternándola de mis ojos a mis labios, podía ver como lo controlaba, pero no era capaz. Yo hice lo mismo y... es imposible controlar. Empecé a notar que su rostro se acercaba más al mío, yo quería dejarme llevar. Me daba igual todo. Sí, le iba ser infiel a mi novio, y nosé por qué todo me daba igual en estos instantes. Yo cerré los ojos, pero él paró y sólo acarició mi rostro, yo abrí mis ojos. Después de ese gesto que hizo que mis sentimientos estuvieran a flor de piel y de molestar a las mariposas que aun sentía en mi estómago, agrupó mis manos entre las suyas.
Luego nos miramos y nos dedicamos una sonrisa que él borró derepente.
- Esto... Venga, que... que no tengo tiempo. Vámonos -empezó a organizar un poco la casa, cogió las llaves del coche y las de casa.
- Sí... -musité.
Abrió la puerta y, caballerosamente me invitó a salir primero. Yo sólo hice un gesto torcido, no tenía ganas de seguir en esta casa.

El viaje en coche fue silencioso, pero consiguió sacarme de vez en cuando una sonrisa. Él me contaba anécdotas de otras entrevistas y yo... pues de cualquier situación de mi vida.
Sorprendentemente encajábamos a la perfección, me atrevería a decir que, quizás... ¡No! Nicole, tienes novio, olvídate de él. Bueno, quedar como amigos... Sí, eso haré.

Llegamos al estudio de la radio. Allí sus padres nos cuestionaron sobre cómo llegamos, qué hicimos, que nos quedamos dormidos, si yo estaba bien. Asentía y sonreía para no preocuparlos. Él, después de todo este embrollo, hizo su entrevista. A veces nos mirábamos y yo a veces desviaba mi mirada sonrojada por su linda sonrisa.

Al día siguiente el despertar fue normal. Ya nos estábamos acostumbrando a convivir dos en una habitación y cada vez éramos más amigos.
No sé por qué, me sentía demasiado alagada aquella mañana.

Sara.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 11 -

Ya era por la mañana. Suerte que era lunes y las vacaciones ya empezaron. Bien, veamos como comienza esta semana, muy diferente a todas las semanas que he pasado en mi vida. Una no se hospeda en casa de los amigos de tu padre todos los días, y menos sin son famosos.

Realmente era algo tarde, las 11:30. Me senté al borde de la cama y me estiré. Dormí bien. Me levanté y giré para ver si estaba Nick y así era.
En ese instante mi corazón empezó a latir más rápido. Una serie de sentimientos hicieron que corrieran mariposas en mi estómago. En mi vida había sentido tanto con una persona, y menos cuando está durmiendo. Quise acercarme más a él, quería... quería tenerlo cerca, asíque aproveché la situación, ya que aun dormía, y me arrodillé ante el borde de su cama. Le tenía de espaldas. Entre la dulzura que expresaba con su forma de dormir, entre la calided que emanaba de él y su cuerpo destapado por el calor de una noche de verano, no pude evitar morderme el labio inferior, queriendo contener algo, pero tontamente no sabía qué. En ese momento mi mano se dispuso a acariciar su cabello, pero derepente empezó a moverse y estirarse quedando frente a mí y comenzando a abrir los ojos. Mi corazón latía rápido y debía disimular. Empecé a buscar algún escondite y ponerme debajo de su cama fue la única escapatoria. <<¡Mierda!>> pensé.

Narra Nick.
Los malditos rayos del sol hicieron despertarme de un magnífico sueño. En él salían toda mi familia, incluso los padres de ella. Estábamos en la playa, celebrando ¿una boda? (los sueños siempre han sido subrealistas) y estaba con mi supuesta novia (no recuerdo si fue Miley o... ¿quién?), alejados de la fiesta. Nos sentamos en frente de la costa. Yo me acerqué a ella para besarla, lo necesitaba en ese momento, no supe por qué ya que me desperté.
Me acordé entonces de que Nicole había dormido EN mi cuarto, asíque giré mi rostro hacia su cama, pero no estaba.
- ¿Nicole? -esperé atento a alguna contestación, pero solo lo hacia el silencio.
Intentaba no ponerme nervioso, asíque pensé en varias posibilidades:
a) Estaría en el cuarto de baño arreglándose, pero al ver la puerta que estaba abierta y a oscuras lo descarté.
b) Habría ido con mi familia a desayunar.
c) Habría huído por la ventana...
Sacudí la cabeza, ¿habrá huído de... de mí? Yo no quise comportarme mal con ella, esque... me... confundía.
- Aaahhrgg -sacudí mi cabeza. ¡No puedo dejar de pensar en ella por un momento?
Dejé el tema y fui a ducharme.

Narra Nicole.
¿Y ese grito mañanero, a qué vino? En fin por suerte la mía fue al baño, vi que cogió unos bóxers, cosa que me hizo sonreír de la vergüenza, y se encerró en el baño. Bien, no había nadie.
Salí sigilosamente de ahí y fui a la puerta.
- ¿Ni- Nicole?
La sangre me bajó a los pies, quedé inmóvil. ¿Qué hago ahora? ¿Qué demonios digo?
- ¡Buenos días compañero! -dije mirándole y si darle importancia a la asunto, no quería.
- Buenos...
- Uf -le interrumpí y fingí estirarme- ¡qué bien he dormido! Bueno, voy a desayunar. ¡Ahora te veo! -dije tan precipitadamente que me golpeé con la puerta. Parezco una idiota.
- ¡Nicole! -se acercó a mí para levantarme, ya que me golpeé en la nariz y cai al suelo- ¿Estás bien? -noté una gran preocupación en su voz y eso me revolvía esas mariposas que tenía en el estómago.
- No... -realmente me dolía a rabiar.
- Te sale sangre, ven que te ayudo -cogió mi mano.
- Gracias... -dije en un hilo de voz, sorprendida por ese tacto, ese tan cálido... Dios, me estoy volviendo paranóica... Sí, como la canción.
Me llevó al baño y allí curó la herida. Le tenía tan cerca, que no me salían las palabras. Parecía tonta.
- Ya está -concluyó. Sonreí amablemente - ¿Dónde estabas antes? -preguntó realmente desconcertado, como para no estarlo. Genial, ¿qué digo ahora? -Sé que mi habitación es grande, pero... -rió- Pero también sé que no saliste, lo cual me hace tener una gran duda- Guardó la última gasa en el armario y me miró. Esa mirada exigía una respuesta que no encontraba por ningún lado, más bien estaba buscando una excusa. -¿Nicole? ¿Hola? -sacudió la mano delante mía.
- ¡Holaaaa! -Nick quedó impactado, mi comportamiento era realmente absurdo, me reía de mi misma. De repente empezó a reirse, yo también lo hice.
- En fin -dijo después de un largo rato riendose- Dejemos el tema, porque veo que te golpeaste muy fuerte.
Buena excusa Nick, muy buena.

Sara.

viernes, 13 de agosto de 2010

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 10 -

Narra Nick
¿Por qué me ha seguido? ¿Esque descofía de mí? Me puse realmente nervioso cuando me asustó, porque sin darme cuenta estabamos muy cerca, pero en un acto involuntario dí un pequeño paso hacia atrás, en realidad no me desagradaba tenerla tan cerca... ¿Pero porqué digo esto?
- Con vuestro permiso -fui levantándome del sofá- voy a acostarme, estoy realmente cansado. Buenas noches.
- ¿Te ocurre algo cielo? -preguntó mi madre. Me giré.
- No, nada. No te preocupes, mamá -la concedí una de mis mejores sonrisas, más que nada no quería preocuparla, pero tampoco quería hablar de mis problemas... ¿amorosos?
Esto cada vez va a peor. ¿Es posible enamorarse de una persona a simple vista? Qué pregunta, eso me pasó con Miley, pero...
Llevé las manos a la cabeza, intentando sacudir las tontas ideas que me venían.
Fui a mi cuarto y eché el seguro, no quería que nadie me molestara. Sin previo aviso había una cama auxiliar al lado de la mía. Arqueé una ceja realmente confundido, pero caí en la cuenta de que...
- ¡Nicole!
- ¡Ahhhhhhhhh! -me asusté. Y cogí la guitarra para defenderme, fue un acto reflejo. Giré mi vista hacía donde se dirigía ese chillido agudo y ahí estaba ella.
Acababa de salir de la ducha, era obvio porque salía con una toalla a modo de vestido, intentaba taparse lo que más podía. Yo quedé totalmente absorto, era realmente preciosa.
- ¡Por qué no avisas, eh? ¡Me has dado un susto de muerte!
Yo seguía con mi cara de tonto, mirándola de arriba abajo sin descaro. Fui bajando la guitarra.
- ¡Quieres dejar de mirarme?
- Lo...lo siento mucho, de verdad. No sabía que... que estabas aquí -recordé que nadie me avisó de que dormiría conmigo... digo, en mi cuarto- Además, nadie me avisó que dormirías aquí -ella alzó el puño pero los golpes de la puerta nos interrumpieron.
- ¡Nicole!
- ¿Chicos, estáis bien?
Nicole dijo un no rotundo mientras que yo dije sí al unísono. Me miró furtivamente y se encerró en el baño dando un portazo. Eso me irritaba.
- N-no os preocupéis, esque asusté a Nicole sin querer. Y-ya nos vamos a dormir. ¡Hasta mañana! -no oí nada más. Suspiré.

Al cabo de un rato ya me relajé en la cama leyendo, como siempre, antes de dormir. Giré mi cabeza hacia el baño. Ella aún no salía. No le dí importancia pero... me preocupaba. Fui a ver que la pasaba pero ella abrió la puerta.
- N-Nick -fue lo único que oí decirla. Su voz dulce, era como si acariciara mi corazón. De nuevo me quedé absorto mirándola sus increíbles ojos cuando me dí cuenta que la tenía muy cerca. Podía sentirla, podía oír su respiración un poco agitada por el leve susto que le acabo de dar, podría...
- Lo siento, esque te demorabas tanto que me empecé a preocupar, a ver si te habías resbalado o algo -dije precipitadamente mientras me volvía a recostar en la cama.
- Solo me estaba secando el pelo y poniendome el pijama -después de esto recogió el secador y se metió en la cama mirando para el lado contrario al mío.
Yo la observaba. ¿Qué digo? ¿Qué hago? Leía el libro pero sin prestar atención, pensaba que tenía la posibilidad de disculparme ante mi tonto gesto que la hice ayer, por lo de antes, por lo de ahora...
- Lo siento.

Narra Nicole
Abrí mis ojos.
- ¿Q-qué? -quería asegurarme de lo que pasaba aquí.
- Que lo siento por comportarme así. Normalmente soy agradable -dijo divertido. No pude evitar sonreir, pero me giré seriamente para verle.
- Dicen que la primera impresión es la que cuenta... -él giró su rostro para escucharme atentamente, yo la desvié y torcí la sonrisa- pero yo me quedaré con la segunda. -sonreí. Él hizo lo mismo y miró a su libro.
- Supongo, que es una segunda oportunidad -volvió a mirarme- ¿no?
- Mmm... -fingí duda- Sí -eso le hizo reir levemente- pero te lo tendrás que currar -me tumbé bocarriba y puse mis manos detrás de mi cabeza, mirando a un punto fijo de la pared.
- ¿Currármelo? -preguntó nervioso.
- Era broma -le miré con una sonrisa. Ante esta situación reímos.
Nosé, a pesar de todo, no es un asqueroso. Lo que me pregunto es, ¿algún día sabrá lo que verdaderamente pienso de él?

Sara.

jueves, 12 de agosto de 2010

Querido diario:

Te presento a Nicole, mi otro yo.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 9 -


Después de la última media hora de concierto, esperamos a que la sala se desepejara.
Cogí de la mano a Emily para no perdernos y la llevé hacia el backstage -no estaba muy segura en dónde estaba, pero fui preguntando a los guardias-.
Llegamos a una puerta doble donde se encontraba el tipo alto y de color que ayer abrió la puerta de la limusina. Cuando nos vio sonrió y sin decir nada, nos invitó a entrar. Emily y yo nos limitamos a sonreírle nerviosamente, era realmente grande.
- Deben quedarse aquí, señoritas. -cerró la puerta tras su paso.
Tomamos asiento en unas butacas que había, pero no dio tiempo a ponerse nerviosa ni a pensar en qué debía hacer con todo lo que me ocurría, Denisse ya estaba allí.
- Hola, chicas -esbozó una sonrisa. Era una señora muy risueña y agradable. Contestamos amablemente- ¿les gustó el concierto?
- Mucho, señora Jonas -se apresuró a decir Emily.
- Por favor, llamarme Denisse -asentimos- Dime Nicole, ¿recogiste la maleta? -preguntó
desconcertada.
No pude evitar ponerme seria... ¡La maleta! Sabía que algo se me olvidaba... ¿Cómo algo tan obvio se me pudo olvidar?
- ¡Lo olvidé! Discúlpenme de verdad -cerré los ojos y junté mis manos a modo de disculpa. Oí unas risas y abrí inmediatamente los ojos, eran ellos. Me sonrojé.
- Hola Joe -saludó Emily eufóricamente.
- Hola linda -cogió su mano delicadamente y la besó, como un caballero. Ella reía tontamente... Qué adorables.
Torcí mi vista en Nick, pero, no estaba. Le buscaba con la mirada pero Kevin habló.
- Bueno, tengo una idea: cojo mi coche y llevo a Emily y a Nicole, aprovechamos a dejar a Emily en su casa para que después te acompañe y recojas tu maleta -dijo dirigiéndose a mí.
- No, se preocupen, de verdad. Puedo ir en autobús e ir yo misma a su casa... -en la carta decía que vivían en dos calles más alejados, tan lejos no estaba; pero Emily me miró como diciendome que no diga eso, ella quería estar con Joe, claramente.
- No es ninguna molestia, cielo -dijo Denisse.

No pude decirla que no, así que, muy a mi pesar, debía ser acompañada.
Cuando quise darme cuenta Emily estaba todo el rato al lado de Joe riéndo y compartiendo miradas.
Caminando hacia el coche, me surgía la duda de Nick. Realmente era extraño, asíque no había nada de malo en ser curioso.
- Oye Kevin, ¿y Nick?
- Está con su novia Miley. -contestó amablemente, no notó mi inseguridad.
- Ah... -fue lo unico que pude decir.
¿Tiene novia? ¿Desde cuando? Pero, ¿qué me importa? Yo tengo novio, él novia, no debía preocuparme. En el fondo me alivió la idea, ya no tenía que preocuparme por pensar que yo le gustaba... Bueno, ¿quien me dijo que le gustase? Alomejor aquel gesto que hizo con los pies fue para molestarme... ¡Sí! ¡Lo hizo por celos, porque seguramente no le dejaron llevarse a su novia! Eso quiero creer y lo seguiré haciendo.

Dejamos a Emily en la puerta de su casa y a sorpresa de todos, Joe se ofreció para acompañarla a la puerta, y me supongo que para tener intimidad. Ese brillo de ojos en Emily me hizo recordar su antigua relación. ¿Estará feliz con él? No era por ser desconfiada, pero no quería verla sufrir.
Ya era tarde, me encaminaba con Kevin hacia mi casa. Reinaba el silencio, pero no me desagradaba, y parecía que al él tampoco por su delineada sonrisa. Eso me hizo sonreir y mantener la mirada en la carretera. No parecía tan malo estar con ellos después de todo.
-Bien Nicole, yo te espero aquí. Coge lo necesario para quedarte una semana.
- Vale. No tardo
- Tranquila -delineó una sonrisa. Se la correspondí.
Era increíble la cantidad de satisfacción y seguridad que emanaba de él, un simple gesto reconfortaba.
Subí a mi cuarto y cogí una pequeña maleta naranja que guardaba en mi armario. Metí lo necesario, como dijo Kevin, aún así llevé el iPod y mi bloc, nunca se sabe cuando podré utilizarlos. Ordené un poco por encima el salón y la cocina, cogí mis llaves y cerré la casa. Alcé la vista y Kevin estaba apoyado en el coche, me sorprendió. Le dediqué una sonrisa y se dispuso a abrime la puerta del copiloto como un caballero, pero me detuve en el buzón. Saqué lo que había y entré al coche.
Me fui colocando, me puse el cinturón y unas sombras atrás hicieron asustarme, por lo que giré para ver quién estaba atrás. Era Joe y Nick. Suspiré aliviada.
- Chicos, ¡qué susto! -oí como Joe reía levemente, Nick hizo un gesto torcido- ¿Cuánto tiempo llevan?
- Desde que estraste a tu casa -contestó Kevin al entrar. Se dispuso a arrancar.
- ¿Ya dejaste a Emily en su casa? -sonreí y él hizo lo mismo pero de amor. Nick arqueó una ceja.
- Sí... es... es una buena chica -reí sacudiendo la cabeza y miré al frente.
Fue un camino rápido, no hacía falta ni que me acompañaran en coche.
Kevin fue muy considerado cogiendo mi maleta y llevandola a casa. Me sentía un poco nerviosa.
- ¿Qué llevas ahí? -preguntó Joe señalando a mis manos. Miré en esa dirección.
- Ah, pues el correo. Ahora lo leo -ladeé una sonrisa.
Me dejaron pasar la primera y quedé asombrada por el enorme vestíbulo. Delante se encontraban las escaleras hacia el segundo piso, a la derecha estaba el salón y a la izquierda la cocina. Una mansión diría yo.
- Cuidado, que te entran moscas -dijo Joe divertido. Fruncí el ceño fingiendo enfado, pero en realidad me había quedado como una tonta mirando a todos lados.
De reojo pude ver a Nick dirigiéndose a las escaleras con mi maleta. Deducí que debía seguirle, porque realmente era muy callado. Me hartaba esa forma de ser.
Subí las escaleras y al llgar arriba vi que las dejó ahí en el suelo. Se dispuso a bajar pero me interpuse en su camino, no se dio cuenta porque dio un leve salto de susto.
- ¿Qué?
- ¿Qué de qué? -pregunté molesta.
- ¿Qué haces aquí arriba?
- Pues hombre, deduciendo que lleva mis maletas un ser desconocido y que no tengo ni idea de donde se encuentran las habitaciones, digo yo que era lógico seguirte. Además, pensé que me enseñarías la casa, nosé, ¡algo!
- De eso se encarga Kevin, que es experto -dijo bajando las escaleras, como huyendo- Además estoy muerto, quiero ver un rato la tele.
Fruncí los labios y cogí mis maletas molesta. Abrí la primera puerta que ví.
- ¡Eh! -se me cayó la maleta del susto. El enfado cegó mi camino.
- Oh, lo siento, perdón -cogí rápidamente mi maleta.
- Espera, tú eres Nicole, ¿no?
- Em... sí; tú Frankie, ¿cierto? -quería estar segura.
- Sí -pronunció entusiasmado- ¡qué guay, tendré una hermana por una semana!
La ocurriencia del pequeño me hizo reir levemente.
- Y yo un... bueno, tres hermanos -reímos- pero sin duda será más divertido estar contigo -le hice sonrojarse y me conmovió esa dulzura.
- Ah, estás aquí -giré mi rostro, era el señor Jonas.
- H-Hola señor. Gracias por dejar que me quede con ustedes. Me siento un poco... incómoda -ladeé una sonrisa nerviosa.
- No te preocupes, no es ninguna molestia. Veo que te confundiste de habitación -rió.
- Sí... -reí aun nerviosa- Perdóname pequeño -dije a Frankie.
- No pasó nada, hermanita -delineé una sonrisa.
- Bueno, acompañame, te digo donde duermes -me cogió la maleta y fui detrás de él.
Me explicó un poco la casa: arriba estaban las habitaciones de Kevin, Joe, Frankie y de ellos, de los padres. No pude evitar preguntarme la de Nick, pero no debí hacerlo, creo que la noche va a ser muy larga.
- Y por último, la habitación de Nick -que se encontraba en el ático, como alejado del mundo. Estaba asombrosamente ordenada, lleno de CD's de música, un piano y una guitarra pude ver. Al fondo estaba su cama y... oh, no... otra cama... ¡Me lo temía! - entonces qué, ¿te gusta? -desperté de mi trance.
- S-sí -titubeé- ¿Duermo... allá? -señalé la cama supletoria que se encontraba al lado de la de Nick.
- Sí. De verdad, lo siento que no tengamos habitaciones de invitados. Bueno en realidad sí, pero se está remodelando y ahora es donde guardamos los trastos viejos -se avergonzó- Decidimos mi mujer y yo que estarías más cómoda con Nick, ya que son de la misma edad y bueno, se llevan bien -sonrió.
Bien, lo que se dice bien, no.
- No se preocupe. Muchas gracias de nuevo. -le dediqué una sonrisa- Mm... me... me gustaría descansar, la verdad que estoy agotada.
- Por supuesto. Si quieres algo, no te cortes. Estás en tu casa -sonrió y se fue.
Genial. Duermo en el cuarto de Nick. En mi vida he dormido en la habitación de Liam, y eso que era mi novio y he ido infinitas veces a su casa los fines de semana. Dios, ¿me quieres poner a prueba? Pero, ¿por qué? Cerré los ojos, intentando despejarme de la realidad y me fui al pequeño cuarto de baño que había para darme una ducha. Necesitaba relajarme.

Sara.

miércoles, 11 de agosto de 2010

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 8 -

Decidió leer lo que ponía en aquella nota: “Cariño sabías que hoy me iba? Sé que te vas a enfadar por no haberme despedido de ti, pero esta mañana entré en tu cuarto y no quise despertarte, te veías muy guapa dormida. Estaré bien, no te preocupes por mí. Sé que es fácil decirlo, y comprendo tu enfado en estos momentos.
Me he llevado a tu madre conmigo. Sólo será una semana por lo que les dije a la familia Jonas que te cuiden. ¿Ya has visto las entradas? Me las dieron ellos. Puedes llevarte a Emily contigo. En cuanto acabe el concierto, pásate por el backstage, allí estarán ellos esperándote para llevarte a su casa. Fueron muy amables, asíque espero que no les rechaces..."

Narra Nicole.
Dejé de leer la carta. Genial, me sentía confundida y mis padres me hacían estarlo más. ¿Que no puedo rechazarles? Estan tomando decisiones sin consultármelas y eso me hacía enfadarme... Liam se iba hoy y ya no me puedo despedir porque tengo ese maldito concierto... Mi padre se va con mi madre una semana y nisiquiera se han despedido de mí... Más díficil no me lo podían poner.

Después de meditar las cosas decidí aceptar los cuidados de esa familia. Ni ellos ni Emily tenían culpa de nada, no se merecían esto. Podría aprovechar la situación para convencerme de que Nicholas es un mal chico... Sí, eso, "mal chico"... Sacudí la cabeza.

Bajé al piso de abajo, y aunque fuera domingo, no tenía ganas de desayunar asíque me puse a ver la tele. Sintonicé el canal musical y para mi desgracia apareció un videoclip de ellos... "Paranoid de los Jonas Brothers" oí decir... Cogí el mando dispuesta a cambiar de canal, pero al verlos aparecer me entró la curiosidad.
- Vaya... Nick sale realmente sexy... -pensé en voz alta. Reaccioné ante mi pensamiento y sacudí la cabeza. ¿Qué estoy diciendo! En un gesto involuntario apagué el televisor.
El timbre de la puerta sonó y fui a abrir. Era Emily. Recordé que ayer me dijo que vendría a verme para hablar de las cosas.
Le conté todo lo que ocurrió y ella no se lo podía creer. Aunque se convenciera de que no sabía darme consejos realmente me agradaba que estuviera conmigo en lo más dificil.
La dí su entrada y la invité a comer al centro comercial de ayer. Aceptó encantadísima y nos fuimos en autobús.

Una vez allí.
- Nicole, no te vas a creer esto...-dejé la bandeja del pedido en la mesa.
- ¿Qué?
- Joe me ha mandado un mensaje al móvil.
- ¿Cómo? ¿Tan rápido? -pregunté extrañada.
En cierto modo me alegraba, pero me resultaba precipitado.
- Sí, pero... -suspiró- Nicole, él fue muy amable conmigo. Durante la cena hablamos de nuestros gustos y encajamos a la perfección.
Reí levemente. No quería desilusionarla, pero según dicen, los polos semejantes se repelen... No quisiera que volviese a sufir como aquella vez que salió con Jason, que eran iguales en gustos.

Llegó la hora de ir al concierto.
Era en un recinto ni muy pequeño y tampoco un estadio enorme. La capacidad era para unas 1.000 personas, algo familiar, decían. Emily se vistió muy arreglada porque quería causar buena impresión con Joe. Por mi parte me daba igual, asíque cogí lo primero que pillé.

El concierto empezó. Hicieron una aparición realmente alucinante que hizo enloquecer a todas, incluída Emily, pero por razones obvias. Yo me crucé de brazos molesta por todo...
Después de 1h interminable llegó la canción. "Paranoid". Me identifiqué con esa canción porque en realidad estaba paranoica con todo esto, pero al recordar a Nick en la escena del coche... Un escalofrío recorrió mi cuerpo y una sonrisa apareció.
- Amiga, ¿qué tiene de gracioso? -preguntó Emily divertida.
- Q-Qué? N-Nada... -reaccioné y disimulé mirando al escenario.
Nada... No era nada...

Sara.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 7 -


La playa. Nicole, él y la luna. Estaban sentados en la arena viendo como se reflejaba la luna en el mar y escuchando como rompían las olas en él.
- ¿Así mejor? -Ella rompió ese lindo silencio y mirando al horizonte. Él le miró.
- ¿A qué te refieres? -Giró la cabeza para poder mirarle.
- A ti… a mi… a nosotros… Es lo que querías, y sabes que yo cumplo mis promesas

Sonrieron mostrando las más bellas sonrisas, duró unos segundos hasta que fue disipando dejando paso a una conexión de miradas. Liam se iba acercando lentamente a Nicole hasta quedarse a escasos centímetros, pudiendo chocar sus respectivas respiraciones. Nicole alternaba la mirada de sus labios a sus ojos, así sucesivamente; pero él estaba dispuesto a comerla. No aguantó más y la besó. Primero lentamente
pero iba aumentando la intensidad y se convirtió en un beso apasionado. Ella le agarró del cuello y él fue llevándola para atrás lentamente para no hacerla daño hasta que quedasteis ambos tumbados, Liam encima de ti, no del todo para no hacerte daño. La respiración se volvía más rápida y los besos parecían desesperados, pero no querían parar aunque sr estuvieran quedando sin aire. Él puso sus manos en tu pierna rozando tu piel subiéndola lentamente por dentro del vestido. Ella le aferraba más a su cuerpo pero de repente, le vino a la mente la sonrisa pícara de Nick cuando rozó su piel.
Liam paró de besar preocupado por su reacción; pero la que más preocupada estaba era Nicole, ¿por qué no querías seguir? ¿por qué Nick aparecía en su mente?
- ¿Te ocurre algo princesa? -Nicole tardó unos segundos en reaccionar, luego le miró a los ojos.
- Quiero irme a casa… -pidió. Liam asintió apenado, pero no opuso resistencia. Se levantó de encima suya y l extendió la mano para que pudieras levantarte.

Cogieron los zapatos y caminaron hasta el coche. No se cruzaban miradas, tampoco se oían palabras, simplemente silencio. Liam a veces giraba para mirala, pero tenía la mirada fija en el suelo, pensando en cómo Nicholas, un chico que apenas conoces, sólo sabes que es famoso y canta ralmente bien, pudo estropear una noche tan maravillosa.
Liam abrió la puerta del coche y Nicole se lo agradeció con una sonrisa ladeada.

Narra Nicole
No podía estar toda la noche sin decirle nada a Liam, él no tiene la culpa, soy yo. Él entró y metió la llave, pero no arrancó. Le miré extrañada porque se demoraba bastante, tenía la mirada fija al cristal, ahora se giró.
- Mira Nicole, no quiero presionarte ni nada, pero tampoco quiero verte así -agaché la mirada- Nicole... si hice algo mal, perdóname, de verdad -me rogaba con la mirada que le perdonases, ladeé una sonrisa.
- No te preocupes cielo… -me armé de valor por no llorar y le miré. Intenté ser lo más natural posible- Te prometo que pasaremos toda una vida juntos -él sonrió y acercó su rostro para darme un beso, uno cortito, pero que lo decía todo.
- Te llevaré a casa, es tarde -asentí y arrancó.

Pensamientos que llevaban a confundirme. ¡Yo quiero a Liam! ¿Por qué él no apareció en mi mente cuando estábamos en la playa? ¿Por qué no continué a pesar de pensar en Nick? Me sentí como si le fuese infiel a un chico que acababa de conocer realmente en persona. Vale, he de reconocer que era “especial”, pero ¿por qué? Se me iban borrando las sonrisas que provocaba Liam cada vez que me hablaba por culpa de todas estas preguntas sin respuesta, por culpa de Nicholas, por culpa… de mí.

Finalmente llegamos a casa, lo necesitaba. Miré a Liam y le sonreí, él se acercó y me dio un fugaz beso.
- Te quiero -solo sonreí.

Cerré la puerta del coche tras de mí, me dirigí a mi casa, pude oír como Liam se iba alejando más de mí pero era como si me librase de algo. Sacudí la cabeza, ni que Liam fuera una molestia para mí, ni mucho menos!

Narradora
Sacó las llaves de su bolso para no llamar y despertar a sus padres. Entró en casa y se quitó los zapatos para no hacer ruido mientras subía las escaleras. Al llegar a su cuarto dejó todo tirado en el suelo y se desplomó en la cama. Miles de lágrimas salían por sus ojos, sollozos imparables, silencio envolviendo su ser y Nicholas en su mente.

Al día siguiente por la mañana.
Nicole despertó. La noche anterior cayó rendida después de su llanto. Continuamente se preguntaba por qué un chico al que sólo conocía en revistas le hacía sentir así de indecisa. Decidió ser fuerte y olvidarte de ese tal Jonas, no merece la pena, jamás le volverías a ver; pero esa fuerza se le hacía difícil después de ver encima de se mesilla de noche una nota y debajo dos entradas, supuso que para un concierto, pero antes que nada miró la hora: ¡las 12:00 AM!
- Guau, me he quedado completamente dormida.
Decidió leer lo que ponía en aquella nota: “Cariño sabías que hoy me iba? Sé que te vas a enfadar por no haberme despedido de ti, pero esta mañana entré en tu cuarto y no quise despertarte, te veías muy guapa dormida. Estaré bien, no te preocupes por mí. Sé que es fácil decirlo, y comprendo tu enfado en estos momentos.
Me he llevado a tu madre conmigo. Sólo será una semana...

Sara.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 6 -


Nunca pensé que estaría cenando con una familia tan conocida por todos, y suerte que en este restaurante están acostumbrados a ver a famosos, por lo que prohibieron la entrada a paparazzis o a gente “desconocida”, que sino esta noche no cenaríamos.


Emily me pidió que la acompañara al baño. Nos disculpamos un segundo y nos levantamos. Pude observar de reojo que Liam miraba… digamos lo que no debía: mis
“piernas”; pero en realidad eso me hizo reir, no tanto cuando fui a darle un besito rápido a Liam y noté que Nick tuvo su mirada por unos milésimas de segundo en el mismi sitio que miró Liam, digo milésimas porque cuando me enteré
rápidamente subió la mirada hacia mí y seguido a su comida. Entrecerré los ojos algo enfadada..., pero no me vio. Emily tiraba de mi brazo.

Una vez en el baño:
Emily pegó un chillido.
- ¡Estás loca? ¡Qué pasa? -reí.
- Joe, tía JOE ES LO QUE ME PASA -no paraba de moverse.
Me apoyé en el lavabo.
- Y por la forma que lo dices
me lo tengo que tomar como algo bueno o como algo malo malííísimo? -la miré por encima de mis uñas.
- Es OBVIA, la respuesta Nicole... ¡Super bueno! Y nunca mejor dicho, está SU-PER BUE-NO! -solté una carcajada por sus gestos.
- A ver a ver, pero habéis hablado? Os habéis conocido bien? Mira que a veces las apariencias engañan...
- Creo que las miradas lo decían todo -miró a un punto fijo del suelo, con su rostro iluminado de felicidad.
- Sí… o casi todo -dije tocándome un rulo, bastante pensativa y ¿confundida?.
- Uhm? -se acercó a mi lado- Por qué dices eso?
Yo seguía con la mirada perdida.
- Por Nicholas… -Vi que Emily puso los ojos en blanco- A qué viene ese gesto?
- No me digas que a ti te gusta el otro hermanito? -me miró engreída.
-NO, ROTUNDAMENTE NO. Yo estoy enamorada de Liam, por el amor de Dios Emily, además ni siquiera le conozco…
- Bueno más que yo sí, que yo ni escucho sus canciones, pero Joe… Ay Joe!... -quedó callada-… Cómo no me hablaste antes de Joe?! -me sacudió por sopresa cosa que a mí
me molestó.
- AY EMILY! -Grité. Quedamos calladas. Emily se apartó un poco de mí con la mirada gacha- Si ni siquiera sabía sus nombres y el de Kevin lo acerté por pura suerte; pero ya está… -Le dije con un tono normal y algo triste.
- Quieres que luego vaya a tu casa a dormir y hablamos más tranquilamente de esto?
- Mejor -la dediqué una sonrisa y nos abrazamos. Mientras caminábamos íbamos hablando- Por cierto me pude fijar como Joe te hacía un chequeo de arriba a abajo -la guié el ojo.
- No seas boba! -me dio y después saltamos en carcajadas, que pudieron oír los presentes porque ya llegamos a la mesa.
- Preguntaría pero ya me sé la respuesta -Liam miró a Nick- “Cosas de chicas” -golpeé en su hombro. Éste fingió dolor, cosa que me hizo gracia pero me crucé de brazos como una niña pequeña y me arrepentí en el momento en que llevé mi mirada a la de Nick. Éste sonreía. Mostraba sus dientes. Guau, era muy lindo. Fue involuntario el movimiento que hicieron las comisuras de mi boca, dibujaron una sonrisa.

Narra Nick
Esa sonrisa… su sonrisa… Era como si mi mundo lo iluminara ella, pero estaba él… Lo oscurecía por momentos. Me daba demasiada rabia no tenerla, ¿por qué sentía estos celos de alguien a quien conozco de 2h?
Mi instinto me decía que debía hacer algo, por lo menos algo que me demostrara a mí mismo que esa chica no es para mí, me dolería, pero al menos ella estaría siempre feliz. No sé, quería… ¿protegerla? Miré mi plato de carne, ya me quedaba poco para acabar y quise alzar la mirada para… para… no sé pero me quedé parado en su boca… Oh Dios mío! Cerré los ojos rápidamente antes de que se diera cuenta y disimulé subiendo la
mirada hacia los demás, en concreto a ella. Bien, no se había dado cuenta porque estaba hablando con su padre.
Uhm… mi instinto masculino quería ponerla en un apuro. Decidí alzar mi pie y rozar sus piernas. Ella se paró unos instantes. Sabía perfectamente que era yo, pero disimuló echándose para atrás y sí, nuestras miradas se juntaron. En ese momento mi pie ya rozaba sus rodillas, pero sentí un pellizco, bastante molesto, en mi tobillo, así que
reaccioné y bajé de inmediato los pies. Me miró victoriosa. ¿A sí eh? Yo quería volver a encontrarme con esa mirada y saber que la tendría para mí solo aunque fueran unos segundos, pero mis deseos se desvanecieron cuando agarró de la mano a su novio.
Iban a elegir postre. En ese momento me sentí observado, alcé la mirada y esta vez era Emily quien me miraba como desafiante, pero yo disimulé ladeando una sonrisa
forzada. Estaba su novio, ahora su amiga… Me va a ser muy difícil. Yo siempre intentaba conseguir todo lo quería, pero nunca lo conseguía y esta vez no, esta vez será diferente…

Narrados.
Miradas y risas. Palabras y promesas. Ésta cena prometía, pero ya llegaba a su fin. Terminasteis los postres y pagaron la cena. Un lugar bonito que siempre
quedaría en tu memoria. Ahora, ¿qué harías? Liam vino en coche así que les pediste permiso a tus padres para quedarte en aquel lugar, solos.
Nicholas os miraba celoso, pero tú te olvidaste de él por unos instantes.

La playa. Tú, él y…

Sara.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 5 -


Narra Nicole.
Fui corriendo sin dirección, de pronto, recibí un SMS: “Te estoy esperando en la playa. Te amo Nicole.”
Llegué al paseo marítimo donde no había nadie y paré para coger oxígeno de tanto correr. Cogí los zapatos para poder andar mejor sobre la arena. Mientras me
acercaba a la playa releía ese mensaje que provocó una amplia sonrisa en mi rostro. De repente alguien me paró, me asusté y aquella sonrisa desapareció de
repente, pero alcé la mirada, era él...
- Oh, bobo eres tú -fue lo único que pude decirle. Me cogió de la cintura y me juntó
más a él. Podía sentir su respiración por encima de mí. Cerré los ojos para sentirlo aún más y sonreí. Éste se alejó un poco de mí, lo suficiente para acariciar mi cara y alzarla para poder mirarnos a los ojos. Sonreímos. Era increíblemente un sueño. Pensé que
estaba soñando pero gracias a Dios que era realidad.
Un silencio reinó donde solo hablaban las miradas y las sonrisas, donde el tiempo se paraba y el mundo no importaba. Ya podía pasar una ola gigante que nos importaría. Pero él rompió el silencio.
- Ya pensé que no te iba a ver… -dijo en un hilo de voz muy dulce. Yo mantenía mi mirada fija en sus lindos ojos azules.
- Eso jamás… -susurré cuando él se acercó a mí lentamente con una sonrisa dibujada. Cerré mis ojos para poder sentir ese beso que venía despacito, convirtiéndose en uno realmente dulce. Después de unos segundos disfrutando aquellos labios nos fuimos
separando. A pesar de querer estar aquí toda mi vida tenía que decirle lo de la cena, así que le cogí de la mano para dirigirle hasta donde debíamos estar, los demás debían estar algo preocupados.
- Ey, a dónde me llevas?
- A dónde crees que hemos venido, tonto?
Liam se paró y me giró para quedarme junto a él.
- Pero aquí se está bien… -usó un tono de niño pequeño que me hizo reír.
- Ven anda, te prometo que luego iremos a un sitio mucho mejor -le guiñé el ojo y cedió con una sonrisa. Continuamos andando.

Llegamos al restaurante. Buscaba con la mirada a mi familia hasta que localicé en una mesa, al final del salón, a Emily. Sonreí arrastrando a Liam conmigo.
- Em, Nicole? Adónde me llevas?
Estaba algo confuso pero yo seguí con mi plan.

Mi padre me vio venir y se levantó, todos excepto el chico de rizos se giraron para vernos llegar. Sentí desilusión, en realidad me sentía confusa... Pero, ¿por qué lo estoy?
- Hola Liam -papá le estrechó la mano. Liam solo la miraba atónito, yo miré a Emily y ambas reímos por la cara de Liam. Le di un leve golpe para que reaccionara.
Liam reaccionó y la estrechó.
- Buenas noches, señor Rich.
Mi delineó una leve sonrisa y luego torció su vista hacia mí, yo le sonreí sin mostrar mis dientes.
- Esto… Nicole, puedo hablar contigo? -preguntó Liam mirándo a mi padre de reojo.
Miré a mi padre para que me dejara ir y éste asintió, le sonreí y me llevé a Liam y su cara de tonto a otro sitio. Todos los allí presentes debían alucinar conmigo y mi padre intentaba disimular mi, ¿locura? Emily era la única que me entendía,en lo que pude observar que se sentó al lado de un chico de pelo corto y negro, bastante mono.
- ¿Y? -pregunté una vez alejados.
- ¿Y? ¿Cómo que y? Nicole, ¿por qué no me lo habías dicho antes? He hecho el ridículo MAYOR de mi vida… Y encima ni me he presentado a esa familia que en mi vida he
visto y tú disfrutando de mi cara de estúpido… -estaba realmente molesto.
- Más ridículo he hecho yo, que ni siquiera le dije a mi padre que iría a buscarte, aunque me supuse que se lo diría mi madre, y además he pasado COMPLETAMENTE de esa familia que da la casualidad que son amigos que mi padre ha conocido en su última gira mundial. -le miré a los ojos. Vi que se le iba pasando el enfado.
- Vale… tú ganas -reí levemente y esto provocó que a él se le escapara una sonrisa.
- Sólo quería pasar la noche contigo, pero me enteré de que mi padre vendría hoy y también quería pasar la noche con él porque dentro de poco se marcha otra vez. Tú te marchas, él se marcha… -miré a Liam a los ojos unos segundos pero rápidamente agaché la mirada porque sabía que me iba a pone a llorar.
Demasiado tarde mis ojos ya se llenaron de lágrimas.
- Eh… -susurró. Cogió mi mentó y lo elevó ligeramente hasta encontrarse con mi mirada- No llores, ¿vale? Me tienes y me tendrás aquí, SIEMPRE. Te prometo que me quedaré toda la noche aquí contigo aunque esté el mismísimo Rey de España en la cena -eso
me hizo reir… Bajé la mirada pero la volví a subir.
- Gracias -le abracé- Será mejor que volvamos porque vamos a quedar como bichos raros.
Reímos. Él me ofreció su brazo para ir juntos hasta la mesa. Una vez allí mi padre volvió a levantarse disculpándose ante los invitados.
- ¿Ya lo habéis hablado? Menos mal que está tu madre y Emily para pasar por alto todo esto.
Papá miró a Liam algo desafiante, pero Liam solo le miraba, se abstenía
a contestarle.
- Bueno os voy a presentar antes de quedar mas mal de lo que estamos quedando.
Liam y yo nos miramos algo avergonzados y de seguido agaché la mirada.
Noté que Emily se puso detrás de mí, me dio golpecitos para que me girara.
- Qué pasa? -pregunté por lo bajo.
- Prométeme que no gritarás de la emoción cuando sepas quiénes son en realidad.
La miré algo preocupada.
- ¿Por qué lo…? -miré atrás, después delante buscando a Emily con la mirada. La
localicé y ya se había sentado. Entrecerré los ojos y la miré desafiante. Ella solo reía.
- Nicole, te presento a la familia Jonas
- ¿Jonas?
Quedé pensativa unos momentos, después quedé en shock al recordar de qué me sonaba todo esto.
Miré a la familia para asegurarme si eran de verdad ellos y no cabía ninguna duda. ¿Cómo sentirme ante un grupo de música que me enamoraban con sus canciones? En un breve momento mi madre le hablaba a mi padre por lo bajo, creo que refiriéndose a mi estado, mi padre solo se encogió de hombros. ¿Qué estaba haciendo? Nicole, ¡reacciona!
- Jonas sí! -se levantó la señora Jonas para presentarse y despertándome de mi trance-Encantada Nicole. Soy Denisse. -me estrechó la mano.
Yo aún seguía atónita pero pude corresponder ese saludo. Denisse se reía por mi forma... Estaba siendo realmente infantil...
- Nicole. éste es Paul.
- Un-un gusto señor.
- Yo soy…
- Kevin, ¿no? -fue maleducado por mi parte interrumpirle, pero ¡me sabía su nombre!. El rió.
- Bueno entonces ya sabrás el nombre de los demás "integrantes".
Quedé mal en ese momento. Sólo me sabía su nombre porque lo ví de refilón y, bueno, me suspuse que ese nombre sería de alguien mayor. A decir verdad tampoco estaba segura, ¡si sólo les conozco por la voz!
- Bueno a... a decir verdad no a todos -reí nerviosa. Esto hizo que el chico moreno de pelo corto riera.
- No te preocupes, yo soy Joseph, pero puedes llamarme Joe -estrechamos las manos.
Pude ver a Emily de refilón como miraba al chico. Eso hizo que riera para mis adentros- Un placer.
- Igualmente.
- Bueno y éste es el pequeño Frankie -me presentó Joe al más pequeño.
Era increíble el parecido que tenían. Diferentes edades, iguales y diferentes a la vez.
Vi que Liam se había separado de mí porque estaba presentándose. Yo sabía que me quedaba uno. Allí se acercaba, debe ser que venía del baño. Pude ver ese pelo castaño claro rizado y sí, sus ojos marrones, ni muy claros ni muy oscuros. Vi que me miró unos
segundos, esos segundos se me hicieron eternos.
Miradas conectadas, como si se tratase de un cable que nos uniese, pero éste cortó esa magia mirando a su familia, que ya se había presentado. Él estrechó la mano a Liam
y se sonrieron, ahora esa sonrisa se dirigía a mí junto a su mirada. Bastante intensa. Sin darme cuenta perdí la noción de la realidad, estaba en shock. Su sonrisa se fue disuadiendo a medida que se iba acercando a mí. Se paró unos centímetros de mí. No
dejamos de mirarnos a los ojos pero éste bajó su mirada hasta su mano derecha. Yo hice lo mismo y vi que quería estrechar la mano…
- Encantado, yo soy Nicholas.
Alterné la mirada: primero a su mano y después a sus ojos… Finalmente la
estreché.
- Yo Nicole.
Nos cogimos de la mano, tardamos unos segundos en responder como un saludo, fue como una conexión especial. Su mano era confortable.
Nos soltamos al interrumpir Liam. Parecía ocurrir todo tan… despacio…
- Princesa vamos a sentarnos. -miré a Liam, pero este pareció no darse cuenta... ¿Y si solo lo sentía yo?
- Sí, vamos.
Fui detrás de él pasando por delante de Nicholas. Rocé sin querer su brazo descubierto, ya que llevaba una camisa de cuadros de manga corta. Noté como mi piel se erizaba. Era tan… raro. Temblé.
- Oh, ¿tienes frío? -Me abrazó.
- Ahora no -sonreí en su pecho.
Nos separamos.
Me senté entre Emily y Liam y asombrosamente tenía a Nicholas delante de mí. Había momentos en los que me sentía observada y cada vez que intentaba elevar la mirada siempre me encontraba con la de Nick.
No sé que me pasaba con ese chico, así que de vez en cuando, para
olvidar me abrazaba a Liam, y nosé si era yo y lo raro de la situación pero pude notar ciertos “celos” por parte de Nick. Aun que, bueno, no lo sabía con exactitud, creo que ya estaba imaginándome cosas no debidas, ni siquiera nos conocíamos. También noté
ciertas miraditas entre Joe y Emily, cosa que me hacía sonreír.

Nunca pensé que estaría cenando con una familia tan conocida, y suerte que en este restaurante están acostumbrados a ver a famosos, por lo que prohibieron la entrada a paparazzis o a gente “desconocida”, que sino esta noche no cenaríamos.
Emily me pidió que la acompañara al baño. Nos disculpamos un segundo y nos levantamos. Pude observar de reojo que Liam miraba… digamos lo que no debía: mis
“piernas”; pero en realidad eso me hacía reir, no tanto cuando fui a darle un besito rápido a Liam y noté que Nick mantuvo su mirada por unas milésimas de segundo en
el mismo sitio donde Liam me había mirado, digo milésimas porque cuando le miré, él rápidamente apartó la mirada hacia mí y seguido a su comida. Entrecerré
los ojos algo enfadada..., pero no me vio. Emily tiraba de mi brazo.

Sara.

martes, 10 de agosto de 2010

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 4 -


- Oye mamá… -medité unos segundos. Ambas me miraron con espectación, sobretodo Emily, que sabía lo que iba a decirla.
- Dime cielo
- Puedo invitar a Liam a la cena? -fui lo más directa posible, odiaba las conversaciones lentas- Verás es que es nuestro último día juntos y sólo podré pasar esta noche con él… -me apresuré al explicar. Mi madre estaba callada pero quería dejarme acabar antes de decir nada- Es que, cuando me llamó lo hizo para invitarme a cenar en “La
Push”, pero claro no quería decirle que no y tampoco a vosotros, entonces qué mejor que estar todos juntos, además así me tendrás vigilada -dije.
Eso fue un punto a favor ya que a mis padres no les gustaba mucho Liam y les ofrecí el tenerme vigilada con él, aunque no pudiésemos hacer cosas, ya sabéis. Mamá aun seguía callada, pensando en que decirme. Emily daba risa, estaba con la pajita en la boca expectante, como si estuviera viendo una película de intriga, yo la verdad
es que estaba nerviosa, si me decía que no, me daba algo- Qué me dices?
Ella Agachó la mirada unos momentos viendo el mantelito de papel de la mesa. - Bueno… -esperaba ansiosa la respuesta- Está bien…
Emily y yo nos pusimos en pie y chocamos las manos. Mi madre nos miraba asombrada. Quedamos paradas observando alrededor: la gente nos miraba raro, algunos hasta se reían por lo bajo.
Nos miramos y empezamos a reírnos un poco avergonzadas por la situación; pero ya nada importaba.


Llegó la hora de regresar a casa y aunque entramos en 2 tiendas más no compramos nada. Cogimos el coche y volvimos.
Emily y yo subimos a mi cuarto. Empezamos a sacar la ropa de la bolsa. Abrí mi armario para sacar más ropa, zapatos, complementos, bolsos… En fin, todo lo que una chica desea en momento así. Batí mi record en ducha rápida: sólo tardé 5 minutos! Cuando acabé vi a Emily vestida, estaba realmente guapísima. Mientras que ahora era yo la que se ponía el vestido, Emily se maquillaba delante de mi espejo, todo esto acompañado por música y, cómo no, de los Jonas Brothers cosa que a Emily no
le hacía gracia, no les gustaba mucho.
Cuando acabamos de vestirnos y maquillarnos ayudé a Emily a alisarse el pelo y ella a mí a rizármelo.
Estábamos listas. Mi madre subió arriba para avisarnos de que nos iríamos

Antes de salir hacia el garaje Emily y yo revisamos en nuestros bolsos si lo teníamos todo y así era. Cogimos el coche y nos encaminamos al restaurante. Estaba algo lejos, me preocupaba un poco que Liam no pudiera llegar, pero Emily despojó mis
preocupaciones, como siempre, haciéndome de reír.
Comentamos sobre quien o quienes serían los famosos, mi madre tampoco sabía nada.
Después de media hora de coche llegamos a las afueras de Los Ángeles dónde se situaba el restaurante. Encontramos aparcamiento fácilmente, cosa un tanto extraña, pero mejor. Ya eran las 9 y Emily y yo atacadas de los nervios.

Llegamos al porche de aquel restaurante, era un sitio perfecto: vistas al mar, luces tenues envueltos en globos de papel color beige, antorchas colocadas en la
cerca del porche… Como un castillo playero. Emily me despertó de mi trance para decirme que se acercaba una limusina blanca, muy brillante, con las ventanas tintadas, por lo que no se podía ver nada de su interior. Pudiste ver un poco al chófer y pude distinguir a un hombre bastante grande, pero poco más. Agarré de la mano a Emily, parecíamos dos niñas esperando impacientes los regalos de navidad. No nos creíamos que esa limusina parara delante de nosotras.

Pude girar la cabeza y vi a mi madre sonreír, creo que era la única que sabía lo que estaba ocurriendo aquí.
El chófer, ese hombre alto y bastantes grande, pude verle bien y era de color; me sonaba de algo, pero le di poca importancia ya que se disponía a abrir la puerta.
Mi corazón latía muy deprisa y creo que Emily estaba en la misma situación que yo. Le vimos, un hombre alto, blanco y rubio, ¡ERA PAPÁ! Abrí los ojos como platos y la boca, solté a Emily y fui corriendo a sus brazos.
- ¡PAPÁ!
- ¡NICOLE, CIELO! -nos fundimos en un abrazo muy tierno y no pude evitar que salieran lágrimas de mis ojos, estaba realmente feliz de volver a verle.
- Todos estos meses no he dejado de pensar en cómo estarías y cada vez que colgabas al acabar nuestras conversaciones telefónicas me ponía triste!
- Oh, hija… -me aferró mas a él- Pero mírame, aquí estoy: sano y salvo -nos fuimos
separando. Me quitó una lágrima que quedó en mis mejillas con su dedo. Yo sonreía. Mi madre también se acercó y lo abrazó, yo le dije a Emily que se acercara y la
verdad que ella también se emocionó y eso me hizo reir, era muy tierna.
- Bueno querida familia y Emily -Emily hizo la señal de la paz con los dos dedos de forma divertida, y eso nos hizo reir- Quiero presentaros a la familia que conocí al llevarles de gira.
Se apartó a un lado y señaló a dos jóvenes que ya habían salido del coche. Yo agarré a Emily con fuerza y juntas miramos hacia aquél lado. Ambos llevaban gorras y gafas de sol, nos miramos extrañadas. De seguido, salió un tercer chico agarrando el brazo a su novia. Al igual que los otros dos, llevaba gorra y gafas, la chica era alta y morena, bastante mona. Después salió una mujer que parecía de la misma edad que mi madre con un niño pequeño y luego salió un señor, que supuse que sería el marido. Al acabar de ver a toda esa familia me quedé embobada en uno en concreto. A pesar de llevar gorra pude distinguir que llevaba el pelo rizado, me miró, pero no sentí esa mirada por culpa de esas gafas de sol. Ladeó una sonrisa que provocó que yo sonriera y agachara la cabeza.
- Pues yo no sé quiénes son, la verdad -musitó Emily.
- Si se quitasen esas gafas… pero he de decir que me suenan de algo.
Uno de los jóvenes se acercó a nosotras y nos sonrió cediéndonos el paso. Nosotras asentimos como bobas y seguimos a mi padre, que encabezaba el grupo. Subiendo
los escalones miré el reloj, eran las 9 y 10.
- ¡LIAM! -pensé.
Bajé corriendo las escaleras chocando con el hombro de aquél chico de pelo rizado,
que miré de reojo y vi que era un poco más alto que yo, a diferencia de Liam, que me sacaba una cabeza. Él se giró para ver si me giraba a pedirle disculpas pero a
mí me importaba más mi novio. Mi padre me vio.

Narrador.
- Emily, ¿dónde demonios va aquella loca? -preguntó el padre de Nicole.
- Va a buscar a Liam.
- Liam?!
- Tranquilo Steve, la dije que podía invitarle.
Steve sonrió a sus invitado y les hizo una señal para que entraran y que no se preocuparan.
Aquél chico de rizos oyó la conversación, giró la cabeza hacia donde te fuiste pero siguió adelante, olvidándose de aquella chica.

Narra Nicole.
Fui corriendo sin dirección, de pronto, recibí un SMS: “Te estoy esperando en la playa. Te amo Nicole.”
Llegué al paseo marítimo donde no había nadie y paré para coger oxígeno de tanto correr. Cogí los zapatos para poder andar mejor sobre la arena. Mientras me
acercaba a la playa releía ese mensaje que provocó una amplia sonrisa en mi rostro. De repente alguien me paró, me asusté y aquella sonrisa desapareció de
repente, pero alcé la mirada, era él...

Sara.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 3 -


No pudo evitar poner cara de sorpresa y reír nerviosamente.
- Cóoooomo?! Y quienes?!
- Sísísí! -paré unos segundos mirando a los lados. Veía que todo el mundo nos veía, asíque bajé un poco la voz- Pero aún no sé quiénes son y por eso quiero ir también… Un momento -miré a Emily. Se me había ocurrido un plan que seguro que ella estaría de acuerdo conmigo.
- Bueno ahora qué te pasa por esa cabecita?
- Haha se me ha ocurrido que podrías venirte conmigo así les conoces -le guiñé el ojo.
- Uhm te voy a ser sincera -me puse derecha para verla bien y escucharla- No te voy a prometer que no hable, porque tú sabes que hablo muchísimo -sí, era verdad- y tampoco te voy a prometer que no me vaya a lanzar a los brazos del cantante, grupo, actor, quién demonios sea ese bombón; aunque si es una chica ya me controlaría sabes? -reímos ante la ocurriencia- Ah y también depende de qué persona o personas sean porque si me pones a David Bisbal pues como que no me emocionaré tanto.
- Hahahaha! Muy bien lo tendré en cuenta, pero ¿serías capaz de abalanzarte sobre el chico o sobre los chicos? Podrías asustarles -dije irónicamente.
- Sí, lo sé -fingió vergüenza. Y reímos.
Me sentía genial con Emily era todo lo contrario que yo pero si embargo la quería demasiado, éramos como hermanas.
Nos quedamos un rato más hablando y regresamos a clase.

Las tres últimas horas fueron rápidas ya que empecé a pensar en lo que llevaría para la noche y pensar en qué hacer con Liam, pero no se me ocurría nada y eso me desesperaba. Pediría consejo a Emily esta tarde aunque fui yo la que se metió en este embrollo y tendré que ser yo la que salga de él, era lógico.

Llegó la hora de irse a casa. Me despedí de algunos profesores y de mis compañeros de clase. Nos hicimos una foto de grupo que me la pasarían por correo. Último día, sí señor!

Llegué a casa. Mientras comíamos le conté a mi madre que invité a Emily para venirse de compras con nosotras y le pareció buena idea. Al terminar ayudé a mi madre a recoger la cocina y me dirigí a mi cuarto.
Me aburría, tenía que reconocerlo, una vez que terminas el curso no tienes deberes, no
tienes que estudiar así que recogí los libros y los guardé en el fondo de mi armario. Decidí poner el CD que sonó esta mañana. Sonó la canción de “Can’t have you” de los Jonas Brothers. En serio cada vez me gustaban más.
No sé por qué pero quise buscar la letra en el ordenador: “Me advertiste de que te ibas a ir. Nunca pensé que realmente te irías. Estaba ciego pero ahora veo. Rompí tu corazón. Pero ahora lo sé que estaba siendo un tonto y que no te merecía. No quiero dormir porque no sé si me levantaré. No quiero causar una escena, pero estoy muriendo sin tu amor. Rogando escuchar tu voz. Dime que me amas porque prefiero estar
solo si sé que no puedo tenerte…” Terminé de escucharla y realmente me puse triste y lo más absurdo es que no sabía por qué.

Llegaron las 7 de la tarde.
Mamá me llamó para que bajara. Apagué el ordenador, cogí mi bolso. No podía faltarme el móvil, el iPod y el monedero. Me arreglé un poco y por fin bajé. Emily ya estaba junto a mi madre. La saludé con un abrazo.
Subimos al coche y Emily y yo empezamos a comentar sobre nuestro último día de clase. Le conté la foto de grupo que me hice, sobre las odiosas "populares", sobre profesores, sobre Danny..., aunque siempre evadía ese tema, eso me hacía de reír; yo sabía que ese chico le atraía, y la verdad, ¿a quién no?

Una vez en el centro comercial entramos en unas 5 tiendas, pero nos compramos cosas innecesarias y cada vez que salíamos de la tienda nos reímos porque no comprábamos, o no buscábamos lo que de verdad importaba. Mi madre alucinaba con nosotras. Después de entrar en la 6ª tienda decidimos y a un pequeño bar que había allí para
"retomar fuerzas".
- ¿Nicole? -reaccioné. No me di cuenta que Emily me estaba observando durante un rato y que mi madre fue a pedir.
- A ti que te pasa, eh?
- Nada, no me pasa nada -mentí para no preocuparla, pero eso hacía que lo estuviera aún más.
- Si estás así porque no te quiero decir la verdad sobre Danny, está bien te lo diré: Sí! Danny me gusta! Venga ahora que ya lo sabes, me tienes que contar qué te ocurre.
Abrí mis ojos como platos y empecé a reír. Emily rió también.
- Pues, que no sé por qué se me ocurrió la idea de estar en dos sitios a la vez. Porque con mi padre hemos quedado a las 9 pero yo con Liam quedé a las 9 y 10, más o menos, -suspiré- y no sé qué hacer para que nadie se dé cuenta…
- Y, ¿por qué no dices la verdad? Seguro que lo comprenderán.
- Pero la cuestión es, ¿a quién elijo? A Liam no le veré en 3 meses, pero es que a mi padre tampoco y, bueno, podría perder la oportunidad de conocer al alguien famoso o a quien sea…
- Sí, la verdad es que si es un buenorro de éstos sería una pérdida grandísima… -quedó mirando en un punto fijo, perdiéndose en sus fantasías. La di una leve patada para que volviera en sí. Hizo un gesto de queja y se echo a reír. Torneé los ojos.
- Entonces me estás diciendo que deje a Liam solo?
- Nooo! -quedó callada y de repente se le ocurrió algo- Eh! Y por qué no invitas a Liam a la cena?
- Emily García López qué idea más buena! -ella se alardeaba con gestos.
- Yo lo valgo, amiga.
- Haha, qué tonta.
Mi madre nos interrumpió al llegar, dejando la bandeja con unos sanwichs sobre él encima de la mesa.
- De verdad, MEDIA HORA para atenderme… -suspiró.
Se sentó dejando en la silla de al lado su bolso.
Mientras Emily y yo reíamos y cogimos cada una un
sanwich.
Mi madre nos preguntó sobre los vestido que compramos. Sacamos de las bolsas nuestros respectivos vestidos: el suyo era una camiseta rosa fucsia con cuello en pico con un gran cinturón negro que se colocaba en la cintura a conjunto con una falda de
volantes negra y unos tacones blancos con un collar de bolas blanco. El mío era negro de palabra de honor ajustado en el pecho y a partir de la cintura caía en
volantes hasta quedar cuatro dedos por encima de la rodilla con unos tacones negros. Bastante provocativo me parecía el vestido pero quería causar buena impresión a los nuevos amigos, sobretodo a Liam. Y hablando de Liam...
- Oye mamá...

Sara.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 2 -

Al día siguiente sonó el despertador, un sonido bastante molesto cuando estás tan profundamente dormida y tan tranquila que es odioso. Alcé el brazo para apagarlo y froté mis ojos intentando despejarme antes de levantarme de la cama. Me quedé mirando al techo, pero sin pensar en nada así que decidí levantarme para vestirme. Quise animar el ambiente y puse un CD que grabé hace poco con varias canciones,
mientras abría el armario empezó la primera canción “Party in the USA”. Sin darme cuenta empecé a bailarla y a cantarla y perdí la noción del tiempo por lo que se
me hizo algo tarde. Al acabar la canción escogí rápidamente unos shorts blancos con una camiseta de tirantes negra con la frase “Rock On” impresa en ella.
La canción que sonaba era “Burnin’ Up” de los Jonas Brothers. Empecé hace dos días a descargarme canciones de éste grupo, de ellos no sé nada, sólo me gustaban sus canciones, pero eso no importaba. Me recogí el pelo y agarré la mochila, cogí el iPod y bajé las escaleras en dirección a la cocina.
Allí estaba mi madre, con el tazón de leche en la mano mientras hacía sus sudokus rutinarios. Paré al verla y torneé los ojos.
- Jo mamá, no te cansas de hacer tantos sudokus? –dije mientras dejaba la mochila en el suelo y me sentaba.
- Qué problema hay! Mientras no moleste a nadie… -reí sin remedio alguno- Anda tómate la leche que ya casi son las 8.
Bebí un sorbo y retomé la conversación que dejamos ayer pendiente.

- Ah mamá, sabes algo de los nuevos "amigos" de papá? -recalqué.
- Bueno me dijo que volvía de una gira nacional, me supongo que será de algún grupo de música o algún cantante en solitario...
- Vamos que son famosos no? –la mirada se me iluminó cuando mi madre asintió.
Qué bien, iba a conocer a algún grupo o cantante conocido, porque hacer una gira por todos los Estados no era muy usual en actores o modelos.
- Me supongo hija, vaya preguntas, pero ¿por qué quieres saberlo?
- Por nada, me entraba curiosidad, como papá siempre me decía que no daba información de sus clientes pues me parece un tanto extraño que los dé a conocer.
- Bueno hija, una cosa son clientes y otra son amigos… pero vamos, que tú estás feliz por saberlo aun diciendo que es “curiosidad” -me miró con complicidad.
- Haha mamá no se te puede ocultar nada –reímos.
Tomé mi último sorbo y justo llamaron al timbre.
– Esa será Emily –me levanté para abri la puerta- Emily! Justo a tiempo
- Ay… y yo que pensaba que ya llegaba tarde –Reímos y la invité a entrar.
Emily era mi mejor amiga, nos conocemos desde que tenemos memoria, hemos vivido
muchos momentos y los que nos quedan por vivir. Era rubia, de ojos verdes. Bastante deportista y muy envidiada. Me alegraba tenerla como amiga, nos lo contábamos TODO!
Una vez en la cocina Emily y mi madre se saludaron, cogí mi mochila, nos despedimos de mi madre y salimos.
De camino al instituto (último día por cierto), comenzamos a hablar del último capítulo que echaron ayer de nuestra serie favorita, en esto que le empecé a contar los planes que tenía para hoy.
- ¿Sabes qué? Liam me va a llevar a “La Push” esta noche para cenar juntos. Bueno… pasar nuestra última noche juntos –agaché la mirada pero esbozando una linda sonrisa dibujada en mi cara al recordar.
- Aw tía, eso es super bonito!
- Sí, pero me surgió algo…
Emily paró preocupada.
- Cómo te puede surgir algo en una cita tan ideal?
- Verás, es que mi padre regresa hoy y estoy muy feliz!
- Aw tía qué guay! Aaaaah ya veo, quieres estar con tu padre, no?
- A parte de eso hay otra cosa…-llegamos a las taquillas y cada una cogimos nuestros respectivos libros de las 3 primeras horas- Bueno luego en el recreo te sigo contando –me gustaba dejar con la intriga a mi amiga.
- AH! OTRA VEZ? -la miré coqueta y nos echamos a reír.
- Luego te sigo contando, guapa! -me fui.
Las tres primeras clases se me pasaron muuuy lento. Procuré no dormirme escribiendo canciones en mi libreta de música que siempre llevaba conmigo. No sé por qué pero desde que mi padre me regaló este bloc nunca me he separado de él, siempre que lo abría era como si me dijera lo que tenía que escribir… Me inspiraba.

Sonó por fin la campana anunciando el recreo. Fui hacia las taquillas donde siempre quedábamos Emily y yo. Nos saludamos de lejos.
Llegué hacia donde estaba.
- En serio NO aguanto a los de mi clase… ¿Por qué serán tan idiotas? -señaló con la mirada a Danny, el chico popular del instituto. Era bastante guapo pero también bastante chulo.
- Anda si sabes que te gusta -la di un codazo de complicidad.
- Danny?! Por favor Nicole, no sabes lo que dices.
- Debe ser eso… -me miró fulminante pero pronto reímos.
Nos sentamos en unos bancos que había afuera en el patio.
- Bueno, cual es esa otra cosa que me tenías que decir? -pregunto ansiosa.
- Beh, nada importante… -me quedé unos instantes parada y giré para ver la reacción de Emily. Sabía que me iba a mirar con cara de incredulidad y entonces salté de la emoción- ¡Mi padre traerá a unos amigos famosos a la cena!
No pudo evitar poner cara de sorpresa y reír nerviosamente.
- Cóoooomo?! Y quienes?!

- Sísísí! -paré unos segundos mirando a los lados. Veía que todo el mundo nos veía, asíque bajé un poco la voz- Pero aún no sé quiénes son y por eso quiero ir también… Un momento -miré a Emily. Se me había ocurrido un plan que seguro que ella estaría de acuerdo conmigo.

Sara.

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 1 -

Acababa de ducharme, siempre lo hacía por las noches, me relajaba. Iba sacudiéndome el pelo cuando noté que mi móvil vibraba sobre mi escritorio. Paré un momento mirando extrañada hacia la mesa, ¿Quién sería a estas horas? Fui hacia él y me detuve al ver el nombre de la persona que llamaba, era él, era Liam. Cogí rápidamente el móvil con una amplia sonrisa.
– ¡Amor! Me asustaste, si te soy sincera.
– ¿Por? ¿Yo te asusto? –supuse que pondría carita de cordero degollado por el tono que empleó.
- Anda bobo –reímos–. Dime, ¿qué querías?
- Solo quería desearte buenas noches y que no puedo esperar a mañana para verte y oírte. A través de un móvil no es lo mismo –volvió a usar ese tono de niño pequeño-.
- Awww! Te prometo que mañana será nuestro día, habrá que aprovecharlo al máximo que ya nos dan las vacaciones y se me hará durísimo todo un verano sin ti –me entristecía la idea de que en 3 meses no vería a mi novio. Este año él tenía que regresar con su padre a Boston por la custodia de su madre. Sí, sus padres se separaron hace 2 años-.
- Uhm… Sé que planes tenemos para mañana pero… -quedó pensativo un momento, reorganizando las ideas que tenía en su cabeza-.
- ¿Pero…?
- Ya sé! Estate lista sobre las 8 de la tarde que yo te iré a buscar
- Muy bien Liam pero ¿a dónde vamos? ¿cómo he de vestirme? -me precipité por la idea tan inesperada.
- Lleves lo que lleves Nicole siempre estás hermosa
- Tú, que me miras con buenos ojos –eso le hizo reír y no pude contenerme a pesar de que no me hacía gracia, pero era tan lindo cuando reía…-. Bueno ahora no podré dormir, Liam. ¿Dónde me vas a llevar?
- Es una sorpresa!
- ¡Liam!
- Ups, batería baja… Oh... H-ay-in-t-ter-f-fer-en-ci-ias.Te amo! –colgó-.
Reí. Sabía perfectamente que no había ningún corte de redes y que solo lo hizo para dejarme con la intriga. Dejé el móvil encima de mi cama y abrió mi madre la puerta, yo me sobresalté
- Ay mamá! Qué susto! -ella soltó una pequeña carcajada.
- Perdóname hija, no sabía que fueras tan asustadiza
- ¿Qué pasa mamá? -dijiste algo molesta.
- Acaba de llamar tu padre y dice que estará aquí mañana sobre las 9 de la noche, y…
- ¡Va a venir papá? –la interrumpí.
- Sí hija, pero déjame que te expl… -no pude contener la emoción y me puse de pie enseguida mientras iba caminando hacia mi madre para abrazarla.
- ¡Qué guay! ¡Hacía mucho que no le veía! –cai en la cuenta de que había dicho algo sobre
las 9 de la noche, me fui separando de mi madre-. Un momento, ¿qué haremos a las 9 de la noche?
- Pues eso es lo que te quería decir, hija
- Ups, perdón –me separé de mi madre avergonzada, no la dejé acabar.
- Como iba diciendo, tu padre y yo hemos quedado en ir a cenar al restaurante más caro de Los Ángeles con unos amigos que ha conocido durante la gira por Estados Unidos
- Puf… y qué gira… -pensé en voz alta.
Mi padre era piloto y lo único bueno de su trabajo es que llevaba a famosos, ya que éste
invierno ascendió de puesto. Lo único es que nunca supe a quienes ha llevado porque dice que es información confidencial… pero, un momento, ¡mañana conoceré a alguien!
- ¿Nicole?
- Eh, ¿si? –volví a la realidad.
- Aish, decía que entonces mañana podríamos ir de compras para comprar algún conjunto bonito y elegante para la cena, ¿te parece? –No podía, tenía planes con Liam…
- Mamá me parece una excelentísima idea pero… -interrumpió la vibración de mi móvil- Un
segundín…
- Bueno ahora bajas y hablamos que tengo que recoger la cocina –yo asentí y cuando mi madre cerró la puerta contesté la llamada-
- ¿Si?
- Cielo! Soy yo
- Liam! ¿Te has arrepentido de dejar a tu chica sufrir de intriga que la corroe?
- Haha! ¿En serio quieres saber dónde vamos?
- Me llamaba por eso, ¿no? -le había calado.
- Si es que… eres perfecta! –ambos reímos-. Bueno qué te parece si te llevo a “La Push”.
En ese momento no supe que decir. Ya me dijo mi madre que iríamos al restaurante más caro de Los Ángeles y era ese: "La Push".
- L-La Push? -fue lo único que pude decir.

- Bien! Sabía que te haría ilusión. No hay más que hablar, mañana te recojo a las 8 en tu…
- No! –Liam quedó callado ante mi rotunda respuesta, era normal porque hasta yo me quedé callada. Intentaba tener una idea pero no sé por qué las palabras me salía de la boca sin antes pensarlas, ahora tenía que arreglarlo. Quería aprovechar al máximo con mi padre porque sé que la
semana que viene vuelve a irse, pero tampoco quería decir que no a Liam, que serían tres meses sin verle y también quería verle.
- ¿N-No te ha gustado el plan? -rompió mis pensamientos.
- Sí! Por supuesto que sí Liam pero…
- Pero…
- Pero… -derepente una idea se me vino a la cabeza- Mañana esperame allí sobre las 9, ok?
Liam meditó unos segundos.
- Ok, pero ¿seguro que no quieres que te vaya a buscar en coche?
- Tranquilo, como mi madre y yo iremos de compras la digo que me acerque por allí, así luego volvemos los dos en tu coche –sonó algo pícaro, pero me quería decirselo.
- Vaya Nicole, ¡Cómo eres! Muy bien princesa, allí te espero
- Ah! Otra cosa!
- Tú dirás
- U-up-s-l-o-si-e-n-nto-H-hay-in-t-er-e-en-cias! Yo te amo más! –colgué.
Sin darme cuenta ya eran las 23:30 y mi madre ya se había acostado. Decidí hablar con mi madre mañana durante el desayuno, ahora, ¿cómo demonios haré para ir a las dos citas? Yo solo esperaba que los nuevos amigos de papá no fueran tan famosos, así tendría una excusa para pasar la noche con Liam cenando, riendo, besándonos…, ¡además se lo prometí! Cuando recordé esto no pude
evitar esbozar una sonrisa… Era tan… especial.
Junto con éstos hermosos recuerdos me fui a
dormir.

Al día siguiente…

Sara.

New Life

Sentada en la hamaca favorita del abuelo situado en el balcón. Las vistas que desde allí se veían eran preciosas, podría quedarme la eternidad viéndolo.
A muchos les podría parecer que una simple cordillera con un gran río es un simple paisaje, para mí es algo más que la apariencia -que aún así no dejaba de impresionarme-, es la tranquilidad y los recuerdos que éstos me traían.

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Primer día de colegio y tengo poquísimas ganas de ver el careto a todos los de mi clase, y sin exagerar. Desde pequeña siempre me decían que era un gigante por mi altura, porque era más alta que todos, incluso que del chico más alto. Cuando entraba a clases oía sus comentarios despectivos y no me gustaba nada, aunque ya se ha convertido en una rutina diaria. Sí, estoy acomplejada.
No debería estarlo porque es algo que viene de familia. Mi abuelo es un hombre altísimo y mi padre igual, fue antigüo jugador de baloncesto de mi pueblo. Hoy en día quieren que sea lo que mi padre fue y que no llegó a alcanzar porque se casó con mi madre, pero esque soy malísima en los deportes.
-Ánimo cariño, piensa que será un curso diferente al resto. Ya estás en 4º de la E.S.O.
Mi madre. Siempre tan optimista... Sí, le cuento todo lo que me ocurre. Es como la mejor amiga que nunca tuve, y que a este paso nunca tendré...
Suspiraba mientras veía a través de la ventana el paisaje. Nunca querré mudarme de este pueblo por muchos problemas que tenga. Llegar a casa y sentarme aquí observando ese paisaje es una forma de desconectar de todo. Es como sacar mi verdadero yo.
Por desgracia era la hora de irme. Cogí mi mochila y guardé la merienda que mi madre me había preparado.
Mientras caminaba, pensaba en lo que me había dicho mamá. ¿Y si es verdad que será un nuevo curso? ¿Y si ya no tendré más problemas? ¿Y si...? ¿Y si...? Sacudí la cabeza, demasiadas dudas. Lo tomaré como de vuelta a la asquerosa rutina, después ya se verá.
Quise que el camino de 10min. me durara poco y me fuera ameno, por lo que cogí mi iPod y me puse a escuchar música. Puse el modo aleatorio y la primera que sonó fue "Two More Lonely People" de Miley Cyrus. Casualidades de la vida, pero el título ideal sería One more lonely people...
Estaba tan ensimismada con la canción intentando entender lo que decía -no era muy buena con los idiomas extrangeros- cuando me choqué con alguien. Fue tal el golpe que caí al suelo.
-¿Estás bien? -pude notar preocupación en esa pregunta.
-C-Creo que sí...
-Dame la mano -alcé la mirada para saber quién me hablaba y era una chica peliroja y bastante alta. Podría jurar que de la misma estatura que yo. Accedí y me ayudó a incorporarme y a recoger la mochila y lo que se me había caído.
-De verdad, lo siento muchísimo... No estaba atenta y te dí un buen golpe... -se precipitaba a decir. Se agachó rápido y cogió un artilugio. Después de estar observándolo me llevé la mano a la boca, era mi iPod echo añicos- Oh Dios mío, ¡lo siento de veras!
-N-No te preocupes, de verdad... -fingí amabilidad. Me estaba poniendo nerviosa tanta disculpa.
Le dediqué una de mis mejores sonrisas, recogí todo de golpe y me fui. Sin darme cuenta ya había llegado al instituto.
Al entrar reconocí caras y otras me resultaba desconocidas, pero no le di mucha importancia, casi nunca lo hago, aunque no sé porque aquella chica peliroja me resultaba curiosa.
Dejé todo en la taquilla. Miré mi iPod y me lamenté de que se hubiera roto.
Tocó la sirena y fui corriendo a mi clase. Mi sorpresa fue al ver que no había nadie "Por fin! Algo nuevo que ocurre", aún así me preocupé... ¿Me había perdido algo? Fui caminando por el pasillo con la esperanza de encontrar a alguien, y así fue. La chica peliroja estaba hablando con un chico más alto que ella y bastante apuesto. Me fui acercando disimuladamente y pude oir que iban a mi misma clase. Dejé de prestar atención para observar detenidamente al chico. Es alto, pelo castaño, corto y rizado, y esbelto. Cuando quise darme cuenta ya se estaban llendo, por lo que fui tras ellos y vi que se dirigían a la sala de usos múltiples "Claro! La presentación!" Suelo ser bastante olvidadiza.

lunes, 9 de agosto de 2010

Welcome!

¡Hola a todos!
Antes que nada gracias por estar aquí.
Tenía este blog de hace unos meses pero nunca me he parado a escribir. Me da corte enseñar lo que pienso, porque la literatura y la escritura no es uno de mis fuertes pero he de decir que me gusta. Cada vez que leo historias en otros blogs, o novelas, o canciones, o poemas, siempre me preguntaba si yo podría escribir algo así. Bueno, pues, me atrevo a adentrarme en este mundillo.
Uno aprende de sus errores, asíque podéis ayudarme. Acepto sugerencias y críticas, siempre que sean constructivas :)

Saru.