- Chapter 7 -
La playa. Nicole, él y la luna. Estaban sentados en la arena viendo como se reflejaba la luna en el mar y escuchando como rompían las olas en él.
- ¿Así mejor? -Ella rompió ese lindo silencio y mirando al horizonte. Él le miró.
- ¿A qué te refieres? -Giró la cabeza para poder mirarle.
- A ti… a mi… a nosotros… Es lo que querías, y sabes que yo cumplo mis promesas
Sonrieron mostrando las más bellas sonrisas, duró unos segundos hasta que fue disipando dejando paso a una conexión de miradas. Liam se iba acercando lentamente a Nicole hasta quedarse a escasos centímetros, pudiendo chocar sus respectivas respiraciones. Nicole alternaba la mirada de sus labios a sus ojos, así sucesivamente; pero él estaba dispuesto a comerla. No aguantó más y la besó. Primero lentamente
pero iba aumentando la intensidad y se convirtió en un beso apasionado. Ella le agarró del cuello y él fue llevándola para atrás lentamente para no hacerla daño hasta que quedasteis ambos tumbados, Liam encima de ti, no del todo para no hacerte daño. La respiración se volvía más rápida y los besos parecían desesperados, pero no querían parar aunque sr estuvieran quedando sin aire. Él puso sus manos en tu pierna rozando tu piel subiéndola lentamente por dentro del vestido. Ella le aferraba más a su cuerpo pero de repente, le vino a la mente la sonrisa pícara de Nick cuando rozó su piel.
Liam paró de besar preocupado por su reacción; pero la que más preocupada estaba era Nicole, ¿por qué no querías seguir? ¿por qué Nick aparecía en su mente?
- ¿Te ocurre algo princesa? -Nicole tardó unos segundos en reaccionar, luego le miró a los ojos.
- Quiero irme a casa… -pidió. Liam asintió apenado, pero no opuso resistencia. Se levantó de encima suya y l extendió la mano para que pudieras levantarte.
Cogieron los zapatos y caminaron hasta el coche. No se cruzaban miradas, tampoco se oían palabras, simplemente silencio. Liam a veces giraba para mirala, pero tenía la mirada fija en el suelo, pensando en cómo Nicholas, un chico que apenas conoces, sólo sabes que es famoso y canta ralmente bien, pudo estropear una noche tan maravillosa.
Liam abrió la puerta del coche y Nicole se lo agradeció con una sonrisa ladeada.
Narra Nicole
No podía estar toda la noche sin decirle nada a Liam, él no tiene la culpa, soy yo. Él entró y metió la llave, pero no arrancó. Le miré extrañada porque se demoraba bastante, tenía la mirada fija al cristal, ahora se giró.
- Mira Nicole, no quiero presionarte ni nada, pero tampoco quiero verte así -agaché la mirada- Nicole... si hice algo mal, perdóname, de verdad -me rogaba con la mirada que le perdonases, ladeé una sonrisa.
- No te preocupes cielo… -me armé de valor por no llorar y le miré. Intenté ser lo más natural posible- Te prometo que pasaremos toda una vida juntos -él sonrió y acercó su rostro para darme un beso, uno cortito, pero que lo decía todo.
- Te llevaré a casa, es tarde -asentí y arrancó.
Pensamientos que llevaban a confundirme. ¡Yo quiero a Liam! ¿Por qué él no apareció en mi mente cuando estábamos en la playa? ¿Por qué no continué a pesar de pensar en Nick? Me sentí como si le fuese infiel a un chico que acababa de conocer realmente en persona. Vale, he de reconocer que era “especial”, pero ¿por qué? Se me iban borrando las sonrisas que provocaba Liam cada vez que me hablaba por culpa de todas estas preguntas sin respuesta, por culpa de Nicholas, por culpa… de mí.
Finalmente llegamos a casa, lo necesitaba. Miré a Liam y le sonreí, él se acercó y me dio un fugaz beso.
- Te quiero -solo sonreí.
Cerré la puerta del coche tras de mí, me dirigí a mi casa, pude oír como Liam se iba alejando más de mí pero era como si me librase de algo. Sacudí la cabeza, ni que Liam fuera una molestia para mí, ni mucho menos!
Narradora
Sacó las llaves de su bolso para no llamar y despertar a sus padres. Entró en casa y se quitó los zapatos para no hacer ruido mientras subía las escaleras. Al llegar a su cuarto dejó todo tirado en el suelo y se desplomó en la cama. Miles de lágrimas salían por sus ojos, sollozos imparables, silencio envolviendo su ser y Nicholas en su mente.
Al día siguiente por la mañana.
Nicole despertó. La noche anterior cayó rendida después de su llanto. Continuamente se preguntaba por qué un chico al que sólo conocía en revistas le hacía sentir así de indecisa. Decidió ser fuerte y olvidarte de ese tal Jonas, no merece la pena, jamás le volverías a ver; pero esa fuerza se le hacía difícil después de ver encima de se mesilla de noche una nota y debajo dos entradas, supuso que para un concierto, pero antes que nada miró la hora: ¡las 12:00 AM!
- Guau, me he quedado completamente dormida.
Decidió leer lo que ponía en aquella nota: “Cariño sabías que hoy me iba? Sé que te vas a enfadar por no haberme despedido de ti, pero esta mañana entré en tu cuarto y no quise despertarte, te veías muy guapa dormida. Estaré bien, no te preocupes por mí. Sé que es fácil decirlo, y comprendo tu enfado en estos momentos.
Me he llevado a tu madre conmigo. Sólo será una semana...
No hay comentarios:
Publicar un comentario