- Chapter 3 -
No pudo evitar poner cara de sorpresa y reír nerviosamente.
- Cóoooomo?! Y quienes?!
- Sísísí! -paré unos segundos mirando a los lados. Veía que todo el mundo nos veía, asíque bajé un poco la voz- Pero aún no sé quiénes son y por eso quiero ir también… Un momento -miré a Emily. Se me había ocurrido un plan que seguro que ella estaría de acuerdo conmigo.
- Bueno ahora qué te pasa por esa cabecita?
- Haha se me ha ocurrido que podrías venirte conmigo así les conoces -le guiñé el ojo.
- Uhm te voy a ser sincera -me puse derecha para verla bien y escucharla- No te voy a prometer que no hable, porque tú sabes que hablo muchísimo -sí, era verdad- y tampoco te voy a prometer que no me vaya a lanzar a los brazos del cantante, grupo, actor, quién demonios sea ese bombón; aunque si es una chica ya me controlaría sabes? -reímos ante la ocurriencia- Ah y también depende de qué persona o personas sean porque si me pones a David Bisbal pues como que no me emocionaré tanto.
- Hahahaha! Muy bien lo tendré en cuenta, pero ¿serías capaz de abalanzarte sobre el chico o sobre los chicos? Podrías asustarles -dije irónicamente.
- Sí, lo sé -fingió vergüenza. Y reímos.
Me sentía genial con Emily era todo lo contrario que yo pero si embargo la quería demasiado, éramos como hermanas.
Nos quedamos un rato más hablando y regresamos a clase.
Las tres últimas horas fueron rápidas ya que empecé a pensar en lo que llevaría para la noche y pensar en qué hacer con Liam, pero no se me ocurría nada y eso me desesperaba. Pediría consejo a Emily esta tarde aunque fui yo la que se metió en este embrollo y tendré que ser yo la que salga de él, era lógico.
Llegó la hora de irse a casa. Me despedí de algunos profesores y de mis compañeros de clase. Nos hicimos una foto de grupo que me la pasarían por correo. Último día, sí señor!
Llegué a casa. Mientras comíamos le conté a mi madre que invité a Emily para venirse de compras con nosotras y le pareció buena idea. Al terminar ayudé a mi madre a recoger la cocina y me dirigí a mi cuarto.
Me aburría, tenía que reconocerlo, una vez que terminas el curso no tienes deberes, no
tienes que estudiar así que recogí los libros y los guardé en el fondo de mi armario. Decidí poner el CD que sonó esta mañana. Sonó la canción de “Can’t have you” de los Jonas Brothers. En serio cada vez me gustaban más.
No sé por qué pero quise buscar la letra en el ordenador: “Me advertiste de que te ibas a ir. Nunca pensé que realmente te irías. Estaba ciego pero ahora veo. Rompí tu corazón. Pero ahora lo sé que estaba siendo un tonto y que no te merecía. No quiero dormir porque no sé si me levantaré. No quiero causar una escena, pero estoy muriendo sin tu amor. Rogando escuchar tu voz. Dime que me amas porque prefiero estar
solo si sé que no puedo tenerte…” Terminé de escucharla y realmente me puse triste y lo más absurdo es que no sabía por qué.
Llegaron las 7 de la tarde.
Mamá me llamó para que bajara. Apagué el ordenador, cogí mi bolso. No podía faltarme el móvil, el iPod y el monedero. Me arreglé un poco y por fin bajé. Emily ya estaba junto a mi madre. La saludé con un abrazo.
Subimos al coche y Emily y yo empezamos a comentar sobre nuestro último día de clase. Le conté la foto de grupo que me hice, sobre las odiosas "populares", sobre profesores, sobre Danny..., aunque siempre evadía ese tema, eso me hacía de reír; yo sabía que ese chico le atraía, y la verdad, ¿a quién no?
Una vez en el centro comercial entramos en unas 5 tiendas, pero nos compramos cosas innecesarias y cada vez que salíamos de la tienda nos reímos porque no comprábamos, o no buscábamos lo que de verdad importaba. Mi madre alucinaba con nosotras. Después de entrar en la 6ª tienda decidimos y a un pequeño bar que había allí para
"retomar fuerzas".
- ¿Nicole? -reaccioné. No me di cuenta que Emily me estaba observando durante un rato y que mi madre fue a pedir.
- A ti que te pasa, eh?
- Nada, no me pasa nada -mentí para no preocuparla, pero eso hacía que lo estuviera aún más.
- Si estás así porque no te quiero decir la verdad sobre Danny, está bien te lo diré: Sí! Danny me gusta! Venga ahora que ya lo sabes, me tienes que contar qué te ocurre.
Abrí mis ojos como platos y empecé a reír. Emily rió también.
- Pues, que no sé por qué se me ocurrió la idea de estar en dos sitios a la vez. Porque con mi padre hemos quedado a las 9 pero yo con Liam quedé a las 9 y 10, más o menos, -suspiré- y no sé qué hacer para que nadie se dé cuenta…
- Y, ¿por qué no dices la verdad? Seguro que lo comprenderán.
- Pero la cuestión es, ¿a quién elijo? A Liam no le veré en 3 meses, pero es que a mi padre tampoco y, bueno, podría perder la oportunidad de conocer al alguien famoso o a quien sea…
- Sí, la verdad es que si es un buenorro de éstos sería una pérdida grandísima… -quedó mirando en un punto fijo, perdiéndose en sus fantasías. La di una leve patada para que volviera en sí. Hizo un gesto de queja y se echo a reír. Torneé los ojos.
- Entonces me estás diciendo que deje a Liam solo?
- Nooo! -quedó callada y de repente se le ocurrió algo- Eh! Y por qué no invitas a Liam a la cena?
- Emily García López qué idea más buena! -ella se alardeaba con gestos.
- Yo lo valgo, amiga.
- Haha, qué tonta.
Mi madre nos interrumpió al llegar, dejando la bandeja con unos sanwichs sobre él encima de la mesa.
- De verdad, MEDIA HORA para atenderme… -suspiró.
Se sentó dejando en la silla de al lado su bolso.
Mientras Emily y yo reíamos y cogimos cada una un
sanwich.
Mi madre nos preguntó sobre los vestido que compramos. Sacamos de las bolsas nuestros respectivos vestidos: el suyo era una camiseta rosa fucsia con cuello en pico con un gran cinturón negro que se colocaba en la cintura a conjunto con una falda de
volantes negra y unos tacones blancos con un collar de bolas blanco. El mío era negro de palabra de honor ajustado en el pecho y a partir de la cintura caía en
volantes hasta quedar cuatro dedos por encima de la rodilla con unos tacones negros. Bastante provocativo me parecía el vestido pero quería causar buena impresión a los nuevos amigos, sobretodo a Liam. Y hablando de Liam...
- Oye mamá...
Sara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario