sábado, 14 de agosto de 2010

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 11 -

Ya era por la mañana. Suerte que era lunes y las vacaciones ya empezaron. Bien, veamos como comienza esta semana, muy diferente a todas las semanas que he pasado en mi vida. Una no se hospeda en casa de los amigos de tu padre todos los días, y menos sin son famosos.

Realmente era algo tarde, las 11:30. Me senté al borde de la cama y me estiré. Dormí bien. Me levanté y giré para ver si estaba Nick y así era.
En ese instante mi corazón empezó a latir más rápido. Una serie de sentimientos hicieron que corrieran mariposas en mi estómago. En mi vida había sentido tanto con una persona, y menos cuando está durmiendo. Quise acercarme más a él, quería... quería tenerlo cerca, asíque aproveché la situación, ya que aun dormía, y me arrodillé ante el borde de su cama. Le tenía de espaldas. Entre la dulzura que expresaba con su forma de dormir, entre la calided que emanaba de él y su cuerpo destapado por el calor de una noche de verano, no pude evitar morderme el labio inferior, queriendo contener algo, pero tontamente no sabía qué. En ese momento mi mano se dispuso a acariciar su cabello, pero derepente empezó a moverse y estirarse quedando frente a mí y comenzando a abrir los ojos. Mi corazón latía rápido y debía disimular. Empecé a buscar algún escondite y ponerme debajo de su cama fue la única escapatoria. <<¡Mierda!>> pensé.

Narra Nick.
Los malditos rayos del sol hicieron despertarme de un magnífico sueño. En él salían toda mi familia, incluso los padres de ella. Estábamos en la playa, celebrando ¿una boda? (los sueños siempre han sido subrealistas) y estaba con mi supuesta novia (no recuerdo si fue Miley o... ¿quién?), alejados de la fiesta. Nos sentamos en frente de la costa. Yo me acerqué a ella para besarla, lo necesitaba en ese momento, no supe por qué ya que me desperté.
Me acordé entonces de que Nicole había dormido EN mi cuarto, asíque giré mi rostro hacia su cama, pero no estaba.
- ¿Nicole? -esperé atento a alguna contestación, pero solo lo hacia el silencio.
Intentaba no ponerme nervioso, asíque pensé en varias posibilidades:
a) Estaría en el cuarto de baño arreglándose, pero al ver la puerta que estaba abierta y a oscuras lo descarté.
b) Habría ido con mi familia a desayunar.
c) Habría huído por la ventana...
Sacudí la cabeza, ¿habrá huído de... de mí? Yo no quise comportarme mal con ella, esque... me... confundía.
- Aaahhrgg -sacudí mi cabeza. ¡No puedo dejar de pensar en ella por un momento?
Dejé el tema y fui a ducharme.

Narra Nicole.
¿Y ese grito mañanero, a qué vino? En fin por suerte la mía fue al baño, vi que cogió unos bóxers, cosa que me hizo sonreír de la vergüenza, y se encerró en el baño. Bien, no había nadie.
Salí sigilosamente de ahí y fui a la puerta.
- ¿Ni- Nicole?
La sangre me bajó a los pies, quedé inmóvil. ¿Qué hago ahora? ¿Qué demonios digo?
- ¡Buenos días compañero! -dije mirándole y si darle importancia a la asunto, no quería.
- Buenos...
- Uf -le interrumpí y fingí estirarme- ¡qué bien he dormido! Bueno, voy a desayunar. ¡Ahora te veo! -dije tan precipitadamente que me golpeé con la puerta. Parezco una idiota.
- ¡Nicole! -se acercó a mí para levantarme, ya que me golpeé en la nariz y cai al suelo- ¿Estás bien? -noté una gran preocupación en su voz y eso me revolvía esas mariposas que tenía en el estómago.
- No... -realmente me dolía a rabiar.
- Te sale sangre, ven que te ayudo -cogió mi mano.
- Gracias... -dije en un hilo de voz, sorprendida por ese tacto, ese tan cálido... Dios, me estoy volviendo paranóica... Sí, como la canción.
Me llevó al baño y allí curó la herida. Le tenía tan cerca, que no me salían las palabras. Parecía tonta.
- Ya está -concluyó. Sonreí amablemente - ¿Dónde estabas antes? -preguntó realmente desconcertado, como para no estarlo. Genial, ¿qué digo ahora? -Sé que mi habitación es grande, pero... -rió- Pero también sé que no saliste, lo cual me hace tener una gran duda- Guardó la última gasa en el armario y me miró. Esa mirada exigía una respuesta que no encontraba por ningún lado, más bien estaba buscando una excusa. -¿Nicole? ¿Hola? -sacudió la mano delante mía.
- ¡Holaaaa! -Nick quedó impactado, mi comportamiento era realmente absurdo, me reía de mi misma. De repente empezó a reirse, yo también lo hice.
- En fin -dijo después de un largo rato riendose- Dejemos el tema, porque veo que te golpeaste muy fuerte.
Buena excusa Nick, muy buena.

Sara.

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