sábado, 27 de abril de 2013

Carta de despedida.

Querido Amor No Correspondido,
Llevo encerrada en este sitio muchos años, creo que demasiados para ser un lugar solitario, a veces triste y lleno de esperanzas rotas. Cuando consigo hablar con los de mi alrededor, me dicen que no aguantaron tanto tiempo allí aislados y por eso les costó menos salir; ¿crees que se debe a su fuerza de voluntad? ¿Crees que carezco de ella? Bien es cierto que no hago nada por cambiar las cosas, tan siquiera intento escapar. Sin embargo, ya he llegado a un momento de mi vida, que me ha costado cuatro años, en el que por fin he abierto los ojos y mi corazón.
Con esto, cariño, quiero decirte que ya no voy a buscarte, no voy a hablarte, ni siquiera mirarte; pero sí permanecerás en una parte de mi mente en la que, por mucho que me conciencie de tu ausencia, te quedarás. Te seguiré dedicando canciones que nunca escucharás. ¿Aún piensas que no te olvidaré? Pues tienes razón, pero de una cosa sí estoy segura y tú no te lo vas a esperar: esto es un adiós para siempre.

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