sábado, 14 de agosto de 2010

The time of our lives

The time of our lives
- Chapter 12 -

Él miró a su reloj y por su expresión supe que era bastante tarde.
- Nicole, será mejor que vayamos a desayunar, son las 12:00!
- Sí, será mejor.
Nos levantamos y fuimos a la cocina. No había nadie. Nick empezó a buscar por toda la casa, pero estaba vacia.
-Qué raro...
- ¿Qué ocurre?
- No hay nadie...

<<¿Cómo! ¡Me voy a quedar a solas con Nick? ¿En su casa!>>
- ¿Dónde están?
- Mira, ahí hay una nota -empezó a leerla- ¡Mierda! ¡No me acordaba de la entrevista! -yo ni me acordaba que eran famosos.
Ví que fue corriendo a su cuarto.

- ¡Eh! ¿Adónde vas? -pregunté molesta.
- Hazte el desayuno, debo prepararme para ir.
- ¡No me irás a dejar aquí sola! ¡Qué poca hospitalidad...! -Se fue acercando- ¿¡Así tratas a tus...?! -me tapó la boca con la mano.
- ¿Quieres dejar de decir bobadas? ¡Tienes que desayunar! ¿No pretenderás venirte conmigo sin comer? -eso me impactó. Arqueé una ceja.
- ¿Contigo? ¿No me digas que tengo que ir contigo a la entrevista?
- ¡No querrás quedarte aquí sola! -imitó mi tono de antes. Me crucé de brazos.
- ¡Vale, vale! Iré... -fruncí los labios.
- Así me gusta -sonrió y se fue corriendo a cambiarse.
Le observé unos instantes mosqueada pero, no podía hacerlo. Puse mi mejor cara y empecé a buscar algo de comer.


Terminé de desayunar como pude y ayudé a Nick a arreglarse. Se veía tan alterado que se puso la corbata de manera extraña asíque le eché una mano. Se veía tan adorable cuando se ponía así... Un momento... ¿He dicho, lo que creo que he dicho?
Nos veíamos como un matrimonio, la mujer ayudando al marido en su primer día de trabajo.
- Y ya tenemos el nudo echo...
- Gracias... -le miré a los ojos.
Parecía como si el tiempo se hubiera parado. Esa conexión de miradas se me hacía eterna pero agradable, muy agradable. En lo que pude reaccionar, me di cuenta que, como en la mayoría de las situaciones, estábamos a escasos centímetros; y no sé si es por razones humanas, pero nuestras bocas quedaron entreabiertas. Nick empezó a jugar con la mirada alternándola de mis ojos a mis labios, podía ver como lo controlaba, pero no era capaz. Yo hice lo mismo y... es imposible controlar. Empecé a notar que su rostro se acercaba más al mío, yo quería dejarme llevar. Me daba igual todo. Sí, le iba ser infiel a mi novio, y nosé por qué todo me daba igual en estos instantes. Yo cerré los ojos, pero él paró y sólo acarició mi rostro, yo abrí mis ojos. Después de ese gesto que hizo que mis sentimientos estuvieran a flor de piel y de molestar a las mariposas que aun sentía en mi estómago, agrupó mis manos entre las suyas.
Luego nos miramos y nos dedicamos una sonrisa que él borró derepente.
- Esto... Venga, que... que no tengo tiempo. Vámonos -empezó a organizar un poco la casa, cogió las llaves del coche y las de casa.
- Sí... -musité.
Abrió la puerta y, caballerosamente me invitó a salir primero. Yo sólo hice un gesto torcido, no tenía ganas de seguir en esta casa.

El viaje en coche fue silencioso, pero consiguió sacarme de vez en cuando una sonrisa. Él me contaba anécdotas de otras entrevistas y yo... pues de cualquier situación de mi vida.
Sorprendentemente encajábamos a la perfección, me atrevería a decir que, quizás... ¡No! Nicole, tienes novio, olvídate de él. Bueno, quedar como amigos... Sí, eso haré.

Llegamos al estudio de la radio. Allí sus padres nos cuestionaron sobre cómo llegamos, qué hicimos, que nos quedamos dormidos, si yo estaba bien. Asentía y sonreía para no preocuparlos. Él, después de todo este embrollo, hizo su entrevista. A veces nos mirábamos y yo a veces desviaba mi mirada sonrojada por su linda sonrisa.

Al día siguiente el despertar fue normal. Ya nos estábamos acostumbrando a convivir dos en una habitación y cada vez éramos más amigos.
No sé por qué, me sentía demasiado alagada aquella mañana.

Sara.

1 comentario:

  1. Y subiras en poco el siguiente porque Goretti quiere leeer más! *___*


    Tequiero! (L) :]

    ResponderEliminar